Ana María Pérez Cabrera, acusada de haber prendido fuego a su pareja, Gastón Vega, quien murió más de dos semanas después en el Hospital San Juan Bautista como consecuencia de las heridas sufridas, declaró en el juicio que comenzó hoy que no quiso matarlo sino solo hacerlo asustar.
"Yo quería asustarlo, que se vaya, que deje de pegarme" declaró entre lágrimas la mujer. Señaló que el trágico día Vega la amenazó de muerte y le pidió dinero con una piedra en la mano. Como se negó, empezó a agredirla mientras ella tenía a su bebé en brazos.
Pérez Cabrera agregó que mientras era golpeada, tomó un frasco con alcohol y se lo arrojó. Luego dijo que tomó un encendedor y le advirtió que lo prendería si no cesaba en su agresión. Indicó que Vega quiso atacarla nuevamente, por lo que prendió el encendedor y el hombre quedó envuelto en llamas.
La mujer señaló que se sentía arrepentida, que no pretendió matarlo sino solo impedir que la siguiera golpeando.
El incidente ocurrió en octubre de 2016 en el barrio Los Médanos, en el sector sur de la ciudad. Según los familiares de Vega, éste no agredió a Pérez Cabrera. Añadieron que la mujer se ocupó de "preparar todo" para dar a entender que hubo una escena violenta.
La Cámara Penal de Segunda Nominación resolvió pasar a un cuarto intermedio para mañana, jornada en la que se prevé la declaración de otros dos testigos y se haría lectura de los alegatos.
“Su situación judicial es injusta”
Una vez finalizada la primera audiencia del juicio, Iván Sarquis, abogado defensor de Ana María Pérez Cabrera, dialogó con EL ANCASTI y consideró que la situación judicial por la que atraviesa su defendida es “injusta”.
“Tenemos una víctima de violencia de género que está afrontando un juicio producto de una imposibilidad del Estado, a través de sus organismos, que no supo brindar una respuesta a tiempo y satisfactoria a una mujer que venía siendo maltratada y menospreciada sistemáticamente”, señaló.
Sarquis cuestionó, además, la declaración de la testigo Antonia Reynoso, quien era amiga de Gastón Vega (27): “Es lo que en la jerga judicial se denomina pintar un testigo”.
La mujer presentó como prueba una remera que Gastón Vega le habría entregado un día antes de su muerte. Esta prenda de vestir tenía cortes que -según declaró Reynoso- los habría producido Pérez Cabrera con un cuchillo al atacarlo.