lunes 6 de julio de 2026
es por la muerte de un joven en 2012

Tres médicos, a juicio por una presunta mala praxis

Murió a causa de una peritonitis. El informe concluyó que el tratamiento no fue el adecuado.

Por Redacción El Ancasti

Tres médicos imputados por una presunta mala praxis fueron enviados a juicio por la muerte de Gustavo Ortega, un joven de 20 años que falleció a causa de una peritonitis por la que no habría recibido el tratamiento adecuado. Además, dos de los facultativos están acusados de haber falsificado la historia clínica del paciente.


El fiscal de Instrucción N° 1, Víctor Ariel Figueroa, volvió a solicitar que sea elevada a juicio la causa que tiene como imputados a los médicos Ricardo Monferrán, Alberto Ramos y Luis López por la muerte de Ortega, un joven chacarero que trabajaba en una fábrica.


El martirio para su familia comenzó el 10 de junio de 2012, cuando estaba en su casa en San Isidro y comenzó a sentir un fuerte dolor en la zona del abdomen y se dirigió hasta el hospital de Villa Dolores, en donde le diagnosticaron que podría tratarse de un cuadro de apendicitis por lo que fue derivado en ambulancia al Hospital San Juan Bautista (HSJB).


Según la investigación, el joven ingresó a la madrugada al HSJB con diagnóstico de abdomen agudo y estuvo sentado al menos seis horas en el sector de Urgencias con el suero colocado. Finalmente fue atendido por López, Ramos y Monferrán, quienes le administraron Klosidol (analgésico), lo que según la instrucción estaría formalmente contraindicado, "ya que al suprimir el dolor puede provocar un enmascaramiento del cuadro y dificultar el diagnóstico etiológico". Estas medidas y otras adoptadas por los facultativos habrían denotado "incoherencia" entre el diagnóstico y el tratamiento indicado.


Ortega decidió marcharse del hospital en horas de la siesta pues tenía que ir a su trabajo pese a tener un intenso dolor. Sin embargo, cuatro horas más tarde el dolor no menguaba y debido a un empeoramiento en su cuadro fue trasladado nuevamente al hospital. Al llegar al nosocomio le informaron a la familia que el joven tenía una pancreatitis y que por su estado no era aconsejable someterlo a una intervención quirúrgica.


Sin embargo, en la madrugada del 12 de junio, el cuadro de Ortega se agravaba y otros médicos le realizaron una laparotomía exploradora y se detectó una peritonitis generalizada cuyo origen estaba en el apéndice. Según la investigación, la causa habría sido la falta de premura con la que actuaron los médicos teniendo en cuenta el estado de salud de Ortega.


Por su parte Monferrán y Ramos también están sospechados de haber "truchado" la historia clínica del fallecido. Según la instrucción, ambos habrían cambiado el horario de ingreso del paciente a las 9, cuando Ortega se había presentado a las 3 de la madrugada, tras haber sido derivado desde el hospital chacarero. Por esta acción, ambos médicos están imputados también por el delito de "falsedad ideológica de documento público, en calidad de coautores".


En mayo de 2014, El Ancasti sacó a la luz el caso del joven trabajador y dialogó con su familia, quien comentó que tras el fallecimiento de Gustavo una de las enfermeras de la Unidad de Terapia Intensiva les dijo que "corrieran" a la Unidad Judicial N° 4 y  que secuestren la historia clínica.


Dos meses después el fiscal Figueroa los imputó por "homicidio culposo" y "falsedad ideológica de instrumento público". Para la acusación, el ministerio público se basó en el informe del cuerpo de medicina forense del Poder Judicial de Córdoba, que determinó que el tratamiento que recibió Ortega "no fue el adecuado" y que "en este caso, la demora entre el ingreso del paciente y la realización de la cirugía significó pérdida de chance".


La causa había sido elevada a juicio en el 2014, pero el año pasado la Cámara de Apelaciones había decretado la nulidad de la elevación a juicio, por lo que el expediente retornó a la Fiscalía de Instrucción N° 1.

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