La acción civil solicitó $2.000.000 de resarcimiento económico

Piden dos años por un “homicidio culposo”

sábado, 25 de agosto de 2018 · 04:00

En el ámbito del Juzgado Correccional de Segunda Nominación se formularon los alegatos por un “homicidio culposo”. Ramón Juan Carrizo ocupa el banquillo de los acusados por un siniestro vial fatal ocurrido el 17 de abril de 2013 sobre avenida Virgen del Valle, en inmediaciones del Centro Integral de Salud (CIS, ex Humaraya). La víctima era Elvis Corzo; conducía una moto Honda XR 125 cc y chocó contra una camioneta estacionada.

La fiscal Olga Pereyra pidió dos años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación para conducir. En tanto que la abogada Natalia Páez, en representación de la querella y de la acción civil, adhirió al pedido de la representante del Ministerio Público Fiscal y también solicitó $2.000.000 de indemnización.
A su turno, Diego Aguiar, abogado defensor, solicitó que su cliente sea absuelto por el beneficio de la duda. Indicó que no hubo constancia de que Carrizo haya conducido o estacionado el vehículo.

También destacó que la moto no tenía freno delantero, que las cubiertas estaban en mal estado y que no contaba con espejo retrovisor. Además, había “piropeado” a una chica mientras conducía. Es decir, no tenía la concentración que ameritaba la situación.

El defensor remarcó que de acuerdo con una pericia realizada a la víctima, había dado positivo en dos sustancias estupefacientes. Aguiar aclaró que si bien el consumo no es un delito, sí desplaza la responsabilidad. “Existe culpa en la víctima, con responsabilidad primaria. Voló dos metros; nadie muere por venir despacio”, advirtió.

El defensor desestimó el pedido de la acción civil. “Corzo conducía en mal estado, a alta velocidad y con consumo de estupefacientes. Es el único responsable de su propia muerte”, señaló.

A su turno, Estanislao Reinoso Gandini, en defensa de la Municipalidad de la Capital, aclaró que el Centro Integral de Salud (CIS, ex Humaraya) –donde se produjo el siniestro vial fatal- pertenece al Ministerio de Salud de la Provincia y no a la comuna capitalina y que la señalización corresponde al Ministerio de Obras Públicas de Catamarca. Al respecto, recordó que por entonces este edificio se encontraba en obra, dado que fue inaugurado el 25 abril. 

Coincidió en algunos puntos con el defensor del imputado. Señaló que el rodado no estaba en perfecto estado para ser conducido, que “el piropo” fue un elemento de distracción, dado que el conductor debe tener dominio absoluto del rodado. También resaltó que Corzo había dado positivo en la pericia de estupefacientes, sobre cannabis y cocaína. Para el letrado, en relación con los estupefacientes no debe haber tolerancia como sí lo hay con el alcohol.

A la vez, destacó que “no hubo huella de frenado porque no hubo reacción. La moto no venía despacio”. Recordó que el casco protector se fracturó por el impacto.

Reinoso Gandini precisó que Corzo tenía un carné profesional que no estaba habilitado para manejar motos. No obstante, sostuvo que no podía desconocer la normativa vigente en material vial. Para el abogado, la víctima fatal “tuvo responsabilidad” y, al mismo tiempo, la Municipalidad no debe responder por ‘daño moral ni psicológico’.

Tras los alegatos, se pasó a un cuarto intermedio, hasta el jueves a las 12. El juez Luis Mario Varela dará a conocer el veredicto.

Fatalidad
El siniestro vial fatal ocurrió el 17 de abril de 2013, cerca de las 11, sobre la Avenida Virgen del Valle Norte, a la altura del CIS. Elvis Corzo (24) se conducía al mando de una moto Honda XR 125 cc en compañía de un adolescente de 16 años, quien debió ser internado por los golpes sufridos.
Según las fuentes consultadas, el camión Mercedes Benz 1114 se había demorado frente a la obra para la descarga de materiales. Por ese carril, en sentido sur-norte se conducía Corzo junto a su acompañante. Como consecuencia del violento choque, Corzo murió en el acto por el fuerte golpe en su cabeza. Su acompañante fue llevado en forma urgente al Hospital de Urgencias. 
Corzo proviene de una familia ligada al boxeo e inclusive él practicaba el deporte y llegó a tener combates como amateur.
De acuerdo con la Ley Nacional 27.347, que en 2017 modificó el artículo 84 del Código Penal Argentino, será reprimido con prisión de uno a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a 10 años el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo causare a otro la muerte. El mínimo de la pena se elevará a dos años si fueren más de una las víctimas fatales.

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