Según la defensora penal oficial, Mariana Vera

"Ella actuó coaccionada porque estaba violentada por su pareja"

El máximo tribunal dispuso la inmediata libertad a una mujer condenada a prisión perpetua.
sábado, 18 de agosto de 2018 · 04:07

Dos cosas crean doctrina legal en esta sentencia: amplitud probatoria en materia de género y la perspectiva de género como obligación de los jueces para fallar sus casos, indicó la defensora penal oficial, Mariana Vera. La funcionaria judicial había defendido a Yésica Paola Ferreyra, en octubre del año pasado, en la Cámara Penal de Tercera Nominación. La joven estaba imputada junto con su pareja, Ariel Leguizamón, por el delito de “homicidio agravado por alevosía”, por la muerte de Jorge Mauricio Herrera, de varias puñaladas en un motel de la Ruta Provincial Nº 1, en julio de 2016. 


Vera puso énfasis en que su defendida estaba sola en la provincia con sus hijos. Recordó el testimonio de Yésica Paola, “cuando señaló que después que Leguizamón mató a Herrera volvieron caminando a su casa, vieron que se aproximaba un móvil policial y Leguizamón le dijo que siguiera caminando y él se escondió. Ferreyra así lo hizo, él se lo ordenó, él se escondió y ella no. Ella obedecía", recalcó la defensora. Sin embargo, el Tribunal por unanimidad condenó a la pareja a prisión perpetua. La defensora Vera casó la sentencia y el martes pasado, la Corte de Justicia de Catamarca hizo lugar a su pedido y dispuso la inmediata libertad para Yésica Paola.  


“Ella actuó coaccionada porque estaba violentada por su pareja. Desde siempre fue así y desde el primer momento ella lo manifestó. Por ello tenían defensores distintos porque entre ellos había intereses contrapuestos desde un principio”, advirtió.


Vera indicó que la defensa puso foco en la exclusión de la culpabilidad. Para que haya delito tiene que haber acción típica antijurídica y culpable, señaló. “Cada una de esas distintas categorías del delito se excluye por distintos motivos. En este caso, se excluye el elemento culpabilidad dentro de la teoría del delito, justamente por la coacción y el miedo que ella tenía al estar sometida a violencia de género”, explicó.


La defensora consideró que el contexto de violencia de género fue probado en debate. “Lo sostuvimos desde un principio”, recordó. Vera describió cómo se formuló el alegato de la defensa: se desarrolló la prueba que acreditaba esa situación, dado que hubo denuncias anteriores. La pericia psicológica indicó que Yésica Paola era sumisa y sometida a violencia de género. En cambio, la pericia psiquiátrica de Leguizamón decía que era un hombre con personalidad dominante, fuerte. De acuerdo con el informe socio-ambiental, los mismos vecinos decían que era sometida a violencia de género. “Pruebas había dentro del expediente. Nuestra teoría del caso fue esa y ofrecimos prueba al respecto, acreditamos esa situación en el debate, pero no fue valorada al momento de la condena. Interpusimos el recurso de casación y con esos mismos argumentos: el tribunal arbitrariamente había valorado prueba y había desechado otras pruebas sin dar explicación”, indicó.


Para Vera, el reciente fallo de la Corte marca un precedente importante en el sentido de la obligación de los jueces a tener en cuenta en sus sentencias la perspectiva de género. “El Estado es responsable por el acto de sus funcionarios. Tanto la defensa como el fiscal y todos los jueces tenemos que verlo ampliamente respecto a la prueba y desde una perspectiva de género”, consideró.  

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