EN MAYO DE 2014, EL TRIBUNAL ORAL FEDERAL ABSOLVIÓ a los imputados

Ordenaron un nuevo juicio por el robo al Banco Nación

La Cámara de Casación hizo lugar al pedido del fiscal. Se dispuso que se constituya un nuevo Tribunal.
viernes, 17 de agosto de 2018 · 04:05

La Justicia Federal catamarqueña tuvo un duro revés judicial. La Cámara de Casación hizo lugar a un planteo presentado por el fiscal federal, Rafael Vehils Ruiz, por el robo al Banco Nación, ocurrido en 2007. Cuatro empleados de la entidad bancaria ocuparon el banquillo de los acusados y en mayo de 2014, el Tribunal Oral Federal (TOF).

Tras escuchar el veredicto y esperar los fundamentos de la sentencia, Vehils Ruiz presentó el recurso de casación. El TOF catamarqueño admitió el pedido.

El Tribunal de Alzada, luego de cuatro años, anuló aquella sentencia y dispuso que se constituya un nuevo tribunal. También, se dispuso que el debate se realice con celeridad, a fin de evitar la prescripción de la causa. En este sentido, se ordenó un nuevo juicio.

El 18 de diciembre de 2007, de cuatro cajeros automáticos del Banco Nación, ubicados en San Martín al 600, entre las 0.15 y las 5, se habían robado $1.428.278. Un perito especializado que arribó de Córdoba determinó que el robo se perpetró entre las 0.42 y 0.50, en un lapso de 8 minutos.

El perito habría determinado que las máquinas expendedoras de dinero fueron abiertas utilizando cada una de las dos claves que poseen sus tesoros y, además, la clave general de la alarma, que en esos momentos se encontraba desactivada por un desperfecto técnico.

Los investigadores llegaron rápidamente a los imputados, ya que se desprendía de las pericias que los autores contaban con información precisa sobre las claves y demás procedimientos que emplearon para concretar el audaz robo. La rapidez con la que se actuó hizo sospechar aún más de que quienes abrieron las máquinas expendedoras conocían el mecanismo a la perfección.

El hecho delictivo no tiene precedentes en la historia de Catamarca, por el volumen de dinero sustraído. En ese momento también se puso al descubierto fallas en el sistema de seguridad de los cajeros de la principal entidad bancaria que opera en la provincia, una de las dos mayores sucursales que el Nación posee en el país: la ausencia de cámaras que permitan registrar los movimientos de cada cajero.

Acusados

Roque Pérez, Edgar David, Néstor Verasay y Alfredo Mirolo eran empleados de la entidad bancaria que fueron acusados por el robo. Los imputados debían responder por el delito hurto calificado, previsto en el inciso tercero del artículo 163° del Código Penal Argentino. Se prevé una pena de uno a seis años al que perpetrara el ilícito mencionado con el uso de ganzúa, llave falsa u otro instrumento semejante o de llave verdadera que hubiese sido sustraída, hallada o retenida. Durante sus últimas palabras, en el juicio, los cuatro imputados se mostraron visiblemente emocionados mientras declaraban su inocencia frente al Tribunal.

Dos meses de debate y sin culpables

El 26 de mayo de 2014 y luego de dos meses de audiencias, el TOF absolvió a Roque Pérez, Edgar David, Néstor Verasay y Alfredo Mirolo, los cuatro empleados del Banco Nación acusados de robar $1.428.278. El veredicto determinó que se abriera una nueva investigación en la que se pueda saber quienes fueron los autores materiales del hecho y se hizo lugar, parcialmente, al pedido de la querella, ordenando el pago solidario del dinero solicitado durante los alegatos a Pérez, David y Verasay y los eventuales imputados que surjan de la nueva investigación.

Los jueces deliberaron durante más de cuatro horas y concluyeron en que las pruebas dejaban dudas sobre la participación de Pérez, David y Verasay en el millonario robo, mientras que, tal como lo solicitó el fiscal de cámara, Rafael Vehils Ruiz durante su alegato, absolvieron completamente a Mirolo. En la fundamentación de la sentencia, los jueces señalaron que las críticas realizadas a lo largo del juicio por las diferentes partes fueron "atinadas” y la imputación debería haber estado encuadrada en otro marco legal.

"La errónea calificación legal inicial y su cambio posterior sin la clara alusión de cómo, cuándo y dónde fue el aporte delictivo de los encartados deviene en una posición claramente favorable”. Mientras que "la disvaliosa posición de los encartados encuadraría en una figura contenida en otro marco legal, al que no referiremos so pena de adelantar opinión para la futura investigación a iniciar”, resaltaron.