JUICIO POR LA MUERTE DEL RUGBIER

Cuidacoches contradijo a la novia de la víctima

Julieta Silva fue acusada de atropellar a Gerardo Fortunato. El ‘trapito’ dijo que ambos llegaron discutiendo.
viernes, 17 de agosto de 2018 · 04:04

MENDOZA- El principal testigo de la muerte del rugbier Genaro Fortunato, el hombre que se desempeñaba como cuidacoches en el local nocturno en el que fue atropellado por su novia, Julieta Silva, contradijo a la mujer y complicó su situación en el juicio que se inició esta semana en San Rafael, Mendoza. El "trapito" Ariel Aksensen rebatió varias de las afirmaciones que Silva había hecho el lunes ante el tribunal. El joven dijo que la pareja llegó al auto discutiendo, que Fortunato nunca lo abordó y que giró en "u" para atropellarlo, luego que el joven cayera cuando intentó aferrarse al vehículo en movimiento.

Silva, de 30 años, quien se encuentra bajo prisión domiciliaria, está acusada por el delito de "homicidio culposo agravado" y "homicidio simple con dolo eventual" por la muerte de su novio, de 26, ocurrida el 8 de septiembre de 2017 en el bar La Mona, de San Rafael. En esa ocasión, aparentemente, luego de un entredicho, la pareja se retiró del lugar y cuando Silva había arrancado su auto Fiat Idea, Fortunato se colgó de la ventanilla para intentar que se detuviera, cayó y ella lo atropelló tras girar en "u".

Aksensen relató que, en ese momento, la mujer "hace marcha atrás, había bajado la ventanilla, arrancó y el muchacho se agarró de la ventanilla, corre al costado y no le da el tranco y se cae, en el medio de la calle. Yo lo miro cuando se cae, ella hace la U y cuando pega la vuelta me quedo parado mirando. El muchacho con los brazos para arriba y ella no bajaba la velocidad, llegó y se la pegó".

"Le hice señas y le gritaba que parara. Me paré en el medio de la calle y frenó y le dije atropellaste al pibe y me discutía que no", continuó en su relato. El "trapito" aseguró que la mujer nunca tuvo la intención de socorrer a su novio, y que lo corrió a él para sacarle las llaves, ya que había tomado esa acción porque intuía que iba a escapar del lugar.

El testimonio del cuidacoches, que además mantuvo que en ningún momento Fortunato llegó a abordar el auto, como lo sostuvo su novia, se dio en una extensa jornada de testimonios, que finalizó alrededor de las 20.00 de este miércoles. Entre otros detalles, Silva había dicho que su novio había abordado el auto junto a ella, del lado del conductor, pero luego decidió bajarse, en medio de un momento tenso porque había discutido con un hombre en el bar.

Aseveró que ella decidió pasarse al asiento del conductor y marcharse porque estaba cansada, pero Genaro volvió a aparecer por el lado exterior de la ventanilla y se hizo para atrás, en el último momento que lo vio.

También afirmó que decidió volver, entre otros motivos, porque se había quedado con el celular de su novio y cuando lo atropelló pensó que había pisado un pozo, mientras que alegó que no tenía puesto los lentes que utiliza y que el lugar estaba oscuro.
Por la imputación que se le endilgó, por el primero de los delitos merecería una pena de entre ocho y 25 años de prisión, mientras que en el segundo caso la condena van de tres a seis.
Silva dijo que esa noche olvidó sus lentes y que no vio a su novio caído en el suelo antes de atropellarlo. Según una pericia oftalmológica Silva padece astigmatismo de -3 en ambos ojos, situación que la obligaba a conducir con lentes. El 31 de octubre, la Primera Cámara del Crimen de San Rafael otorgó la prisión domiciliaria a Silva.

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