La enfermera Marcela Coronel, hallada muerta el lunes último en su casa de la localidad bonaerense de Longchamps, murió ahorcada y no por los golpes que presentaba en la cabeza, de acuerdo con los resultados de la autopsia conocidos ayer.
La enfermera Marcela Coronel, hallada muerta el lunes último en su casa de la localidad bonaerense de Longchamps, murió ahorcada y no por los golpes que presentaba en la cabeza, de acuerdo con los resultados de la autopsia conocidos ayer.
En tanto, trascendió en forma extraoficial que se abrió una nueva línea de investigación ya que se intenta determinar si la víctima estaba a punto de cobrar una importante suma de dinero -se habla de una indemnización de 15 mil dólares- lo que podría haber sido el detonante del asesinato.
La primera hipótesis indicaba que la mujer de 33 años había sido asesinada con un objeto contundente, que podría haber sido un hacha pequeña, por los cortes que presentaba a simple vista en la cabeza.
Sin embargo, la necropsia concluyó que la enfermera habría sobrevivido a los impactos y que luego fue ahorcada, probablemente con un lazo, para finalmente su cadáver ser envuelto en una frazada y depositado en un galpón.
En tanto, se espera que se pueda establecer el horario exacto de la muerte de la mujer, el cual no había sido establecido en primera instancia porque la frazada conservó el calor del cuerpo.