ver más
falencias en inspección general municipal

En cuatro años nadie advirtió que el Jardín no estaba habilitado

Los padres pidieron la detención de la dueña y que se les realice una Cámara Gesell a los niños.
19 de mayo de 2018 - 04:23 Por Redacción El Ancasti

El “Jardín Privado Maternal y de Infantes Mis Pequeñas Sonrisas” lleva cuatro años funcionando en la clandestinidad y en todo este tiempo ni la Municipalidad de la Capital, ni la AFIP ni la Administración General de Rentas advirtieron que se trataba de una institución trucha, que no estaba habilitada como entidad comercial ni educativa. 

Inspección General no tenía registro de las actividades que desarrollaban a pesar de que la repartición cuenta con una veintena de inspectores y que el Jardín trabajó todo este tiempo promocionando su actividad con un importante cartel de importantes proporciones instalado en el frente del edificio, el cual da a conocer su nombre y función.

Se trata de una entidad privada que lucraba con lo que abonaban los padres, que no tenía habilitación comercial de la comuna y que cobraba una inscripción anual de $1.500 y una cuota mensual de $1.300. Si se considera que diariamente asistían entre 35 y 40 niños, se puede deducir que mensualmente facturaba arriba de $50.000.
Según se informó, tampoco tributaba a nivel provincial y nacional porque no estaba inscripta ni en la AFIP ni en Rentas. 

Fuentes vinculadas al caso aseguraron que en todo este tiempo ni siquiera habían iniciado los trámites de inscripción y habilitación correspondientes y como no estaba registrado en la comuna, tampoco existía para la Secretaría de Educación Municipal y mucho menos para el Ministerio de Educación de la Provincia. 

Medio centenar de padres denunció penalmente que en ese lugar se maltrató a sus hijos, que tras asistir al lugar los chicos comenzaron a mostrar trastornos del habla y el lenguaje, en la conducta, temor, algunos comenzaron a orinarse en la cama y a tartamudear. 

Control bromatológico
Se pudo conocer que la comuna realizó tres visitas al Jardín: dos controlando la calidad y estado del agua, y una emplazándola a realizar la habilitación comercial y modificaciones edilicias vinculadas con el estado del baño, la higiene, los carnés sanitarios de los empleados y desinfección, entre otros. 

"También informo que con el área de Bromatología, a cargo de Sergio Gallo, se hicieron controles en todos aquellos jardines maternales que iniciaron expedientes, que son 27", indicó Fernando Boneu, director de Inspección General de la Municipalidad, quien además agregó: "...y en algunos clandestinos detectados también", confirmando que actualmente funcionan clandestinamente "algunos" jardines en la Capital.

Según la notificación entregada por Bromatología a Fátima Nieva el 27 de marzo, la Municipalidad reconoce que funciona en el rubro "Jardín Maternal”. En este marco, desde el Ministerio de Educación de la Provincia el director de Gestión Privada, Fabián Herrera, aseguró que "ni siquiera era un jardín de infantes porque como tal no tiene ni siquiera solicitud de inscripción ni de reconocimiento de los organismos de Educación”.

Finalmente se pudo conocer que no estaba registrado ni tampoco tenía solicitud de registración en la Dirección de Obras Particulares ni en el área de Educación Municipal -área que solamente toma conocimiento de la existencia del jardín una vez que fue registrado por Inspección General-.

Videos, fotos y audios
Los papás obtuvieron las pruebas a través de filmaciones, fotografías y audios que fueron aportados por personal auxiliar que se desempeñaba en el lugar. 

El pesar y malestar de los padres se trasladó del Jardín a la Unidad Judicial N°2 la noche del jueves, cuando un progenitor -que se habría puesto violento-, debió ser demorado por la Policía por orden de la Justicia durante algunas horas, ante la llegada de Nieva a la dependencia policial que, según se informó, acudió para denunciar a uno de los progenitores.

En diálogo con este diario, Jonatan, el papá que fue arrestado, sostuvo que fue "por una cuestión de amiguismo con la dueña del jardín", que no hubo una orden del fiscal de turno para que se concrete la detención y que pedirá una investigación para determinar por qué fue privado de la libertad.

En este marco, todos pedían la inmediata detención de Elsa Nieva, propietaria del Jardín, y la inmediata intervención de la Justicia para que las actividades sean interrumpidas y preservados los documentos de los chicos que, según se informó, en parte fueron extraídos por Nieva la noche del miércoles cuando El Ancasti dio a conocer los abusos y que se estaba radicando la denuncia.

Cámara Gesell para los niños
El abogado de un grupo de padres explicó a Radio Ancasti que dos de los niños que asistían al Jardín fueron los más afectados, y que la semana que viene se constituirá en querellante en representación de los papás.

Sebastián Ibáñez adelantó que solicitará al fiscal de la causa, Luis Baracat, que ordene los pedidos de pericias físicas y psicológicas a todos los chicos afectados y que de ser posible pedirá que los estudios se realicen por Cámara Gesell. 

Queremos que a las tres personas (la dueña y dos docentes) se las acuse por abandono de persona. Y si las pruebas arrojan que hubo daño en los niños, vamos a solicitar que se agrave la acusación. Y si son encontradas culpables en un eventual juicio les cabría la pena de hasta 10 años de prisión", agregó. 

Indicó que el Jardín no funcionaba como tal porque facturaba como "un servicio de guardería, no de educación, por lo que queda fuera del Ministerio de Educación".
Señaló que analizan demandar civilmente a la Municipalidad por ser el órgano de contralor involucrado y que en ese caso se exigirá una reparación económica "porque los papás pagaban por un servicio que no estaba habilitado". Finalmente dijo que las auxiliares que aportaron las pruebas fueron amenazadas telefónicamente, por lo que solicitaron seguridad policial.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar