A principios de enero salió a la luz la denuncia realizada por el empleado de una concesionaria dedicada a la venta de automóviles que había sido víctima de una cuantiosa estafa. Una persona abonó la compra de cuatro vehículos con cheques robados por una suma aproximada de un millón y medio de pesos. La investigación logró identificar al sospechoso, cuyo paradero se desconoce, y ubicó a una camioneta en la provincia de Tucumán.
La denuncia había sido radicada a fines de diciembre por un hombre de apellido Kelly, empleado de "Jalil Automotores", quien manifestó que un sujeto de apellido Carrizo se mostró interesado en la compra de una camioneta Toyota Hilux modelo 2015, por lo que entregó dos cheques, uno por $600.000 y el otro por $50.000.
Posteriormente Carrizo volvió nuevamente a la concesionaria para comprar un Renault Clio, un Renault Mégane y un Chevrolet Onix.
La situación recién fue advertida cuando desde la concesionaria intentaron cobrar los cheques y se percataron que habían sido denunciados como robados. El empleado radicó la denuncia penal en la Unidad Judicial N° 5 y se le dio participación a la Fiscalía de Instrucción N° 1 a cargo de Víctor Figueroa, quien ordenó la detención de Carrizo, cuyo paradero es desconocido. El sujeto cuenta con varias causas abiertas por estafas.
Por otro lado, fuentes consultadas por El Ancasti confirmaron que días atrás la policía logró localizar la camioneta Toyota Hilux en el sur de la provincia de Tucumán.