El debate por la muerte de Marcelino Pachado (58), ocurrida en febrero del año pasado, continuó ayer en la Cámara Penal de Primera Nominación, donde un testigo de apellido Rosales ratificó sus dichos de que el único acusado y detenido, Franco Alfredo 'Cabezón' Soto, le comentó que fue él quien causó la agresión a Pachado.
En este marco, el querellante y actor civil Leonardo Berber consideró que la jornada fue “positiva porque Rosales sostuvo lo que había dicho anteriormente", y porque "las dos hijas de Pachado -quienes declararon en esta oportunidad-, también "ratificaron el vínculo de amistad y de vulnerabilidad que unía a la víctima con Soto y el otro acusado que fuera declarado inimputable, Gustavo Zenón 'Guty' Moya".
El debate comenzó a las 9.30 en medio de un estricto dispositivo de seguridad.
Los testigos citados fueron Franco Javier Barros, Rolando Javier Rosales, Antonia Pachado y Elvia Pachado, y en este mismo orden brindaron su testimonio frente a los jueces del Tribunal, integrado por los jueces Fernando Esteban, Carlos Roselló y Rodolfo Moreno. En su relato, Rosales fue contundente al indicar que en las horas posteriores del fatídico día, "Soto me confesó que se mandó una cagada", ratificando así los dichos realizados, según Berber, ante el fiscal del tribunal, Jorge Silva Molina. Sin embargo Rosales se mostró dubitativo al realizar sus declaraciones, sobre todo ante la repregunta efectuada por la defensa de Soto, el abogado Luis Gandini: "¿Y por qué no declaró esto así de claro anteriormente?", disparó.
"Me pareció que no era de importancia", dijo Rosales provocando la reacción del tribunal: "Usted consideró que no era de importancia para la causa...", señalaron, y Rosales insistió en que no le pareció oportuno declararlo. Dijo además que tras la muerte de Pachado "mi familia y yo recibimos numerosas amenazas por lo que decidí ocultarme en el campo. Recibí amenazas por parte de la familia de Soto, que corte con las declaraciones porque sino me iba a pasar algo a mí y a mis hijos", agregó.
Una buena familia Antonia Pachado y su hermana Elvia sostuvieron que el culpable de la muerte de su padre "es Soto, por lo que se comenta en el barrio porque nos conocemos todos".
Antonia reconoció que "con la familia Soto nunca tuvimos problemas, pero nunca imaginamos que pudiera pasar esto. Yo investigué y una chica me dijo que fueron cerca de 12 personas las que estuvieron el día en que golpearon a mi padre". Pero la mujer no supo brindar precisiones sobre el apellido y el nombre de esa testigo, a quien pidió citar para declarar en las jornadas sucesivas.
Y agregó. "La chica me dijo que el Guty y Soto le hicieron vender un equipo de música a mi papá y que una vecina le ofreció los 'servicios' de una joven a cambio de plata. Pero él dijo que ya se había cansado de estar con esa chica, lo que causó la reacción violenta de los presentes, quienes le dieron un golpe, entre los que estuvo Soto".
Por su parte, Elvia Pachado aseguró que su padre "tenía la fuerza de un toro, reaccionaba como lo trataban". Sostuvo que su progenitor en reiteradas oportunidades le comentó que "estos changos no sirven para nada", y que inclusive, en una oportunidad le comentó que Soto "era un cagón" porque cuando discutían, "aflojaba". El 7 de febrero de 2017, Marcelino Pachado apareció en la orilla del río del Valle, inconsciente, con graves fracturas. Fue internado en el Hospital San Juan Bautista con un importante golpe en el cráneo que le produjo la muerte una semana después.
El debate continuará hoy a las 9 y desde el entorno de Soto esperan que el jueves haya alegatos y que la semana próxima se dicte sentencia.