ver más
se conocieron los fundamentos por la golpiza al vendedor de autos

Fallo: “Si él no agredió, debió preocuparse”

3 de octubre de 2018 - 04:00 Por Redacción El Ancasti

En noviembre de 2010, Luis Alberto Del Bosque vendía planes de ahorro para una automotriz en la localidad de Nueva Coneta, Capayán. Había denunciado que cuatro hombres lo habían golpeado, acusándolo de ‘invadir’ la zona. Según un informe médico, los golpes le demandaron 60 días de curaciones y 40 días de incapacidad laboral. Solamente Sergio Tanfani ocupó el banquillo de los acusados.

Del Bosque contó que entre cinco personas lo habían golpeado y, además, le habían dañado su vehículo. El joven vendedor indicó que aparentemente sus agresores pensaron que se trataba de un vendedor de La Rioja, cuando, en realidad, Del Bosque vino desde Buenos Aires, donde trabaja para la misma firma.

Por este hecho, Sergio Tanfani fue imputado por el delito de “lesiones graves” y el pasado 28 de agosto el juez Jorge Álvarez Morales, tras un debate unipersonal que se desarrolló en la Cámara Penal de Segunda Nominación, lo condenó a la pena de dos años de prisión en suspenso. El fiscal Gustavo Bergesio sostuvo la acusación y solicitó dos años de prisión y el abogado de la querella, Héctor Gómez, adhirió al pedido del representante del Ministerio Público Fiscal. En tanto que Lucio Montero, abogado de la defensa, se opuso al pedido.

Al momento de fundamentar la pena, el magistrado resaltó que Tanfani, quien se desempeñaba como gerente, era quien precisamente comandaba al grupo que se dirigió hasta el lugar del hecho, en Coneta Viejo, aproximadamente a 15 Km desde la ciudad de Catamarca. “Cuesta creer que cuatro vendedores fueran a un pueblo de escasos habitantes con el solo fin de realizar una venta. Si fuera así, menos se cree si atendemos a los dichos de Tanfani en el sentido de que no sabe ni conoce quien era el potencial comprador. Sí cuesta dejar de creer, como bien afirma el fiscal de Cámara, Gustavo Bergesio, que todos –los cuatro: Sergio Oscar Tanfani, Mario González, Pablo Farías y Juan Carlos Guzmán- fueron a darle ‘un escarmiento’ al supuesto vendedor ‘invasor de zona’”, resaltó.
Era factible que se confundieron con otro vendedor de La Rioja, de nombre Emanuel, con el cual ya habían tenido problemas, según el relato de la víctima, de acuerdo con lo que le manifestara Tanfani por teléfono después de una hora del hecho. Pablo Alejandro Farías, uno de los testigos -que trató de justificar a Tanfani- reconoció en el debate que había invasión de zona. Tanfani no lo negó y un testigo policía se refirió a una gresca entre vendedores.

El mismo imputado, destacó el magistrado, reconoció en debate que la víctima quedó descompuesta, que estaba noqueada. Dijo que parecía que Farías lo “había matado“; que lo hizo entrar a la casa del cliente, lo sentaron en una silla y se fue. “Más allá de que el damnificado lo desmintió y explicó que lo dejaron tirado a la vera del camino, en un zanjón, y que nunca lo ayudaron. ‘Todos me agredieron, no intentaron ayudarme después, sería ilógico porque ellos me agredieron’, declaró. El sentido común, la lógica y psicología indican que si él no agredió ni fue su intención hacerlo ni que lo hagan sus acompañantes,  debió preocuparse más por llamar a algún servicio médico o llevarlo a la unidad sanitaria más cercana. No así como lo hizo, proceder a irse del lugar dejándolo abandonado para dirigirse al concesionario en el que trabajaba”, consideró Álvarez Morales. 
En igual sentido, resaltó, debió él mismo comunicar a la autoridad policial o judicial del ilícito grave que habían cometido sus compañeros, del que no estaba de acuerdo. “Tuvo el tiempo necesario para reflexionar y proceder así, y no lo hizo. A no ser que tenía que explicarle a su jefe el resultado de la acción emprendida en miras de ahuyentar al supuesto vendedor invasor y recibir las instrucciones de éste, tal como el mismo Tanfani refiere cuando expresa que le dijo ‘ubicalo al vendedor y ponete a disposición’”, indicó.

Para el juez, no es necesario acreditar fehacientemente cuántos golpes pegó y dónde pegó e incluso si llegó a pegar. 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar