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creen que hay vínculo entre ésta y el hallazgo de un cadáver

Investigan crimen de una banda de una red social

La banda captaba víctimas en la red social de Badoo. La víctima había concertado una cita.
21 de julio de 2017 - 04:00 Por Redacción El Ancasti

BUENOS AIRES- La Justicia investiga la aparición de un cuerpo en un playón de infractores de la Ciudad de Buenos Aires, en junio de 2016, con una banda que captaba víctimas a través de una red social para robar en sus domicilios.

El cuerpo de Alejandro Scarzella, de 53 años, fue hallado el 13 de junio del año pasado dentro de un Volkswagen Gol que estaba en la playa de estacionamiento de infractores, ubicada en Bernardo de Irigoyen y Juan de Garay.

El vehículo había sido acarreado desde la avenida Paseo Colón y Humberto Primo, aproximadamente a las 8:40 de esa misma mañana.

Al desenganchar el vehículo en el playón, los operarios se dieron cuenta de que en el interior había una persona muerta y llamaron a la Policía.

Según publicó el portal Fiscales.gob.ar, en la causa hay elementos que permiten relacionar la muerte del hombre con la actuación de una organización que captaba víctimas a través de la red social Badoo para luego robar en sus domicilios.

El fiscal Santiago Vismara, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional de Instrucción N° 2, logró recolectar pruebas para determinar que Scarzella fue víctima de un grupo delictivo que captaba personas concertando citas falsas, y que está siendo investigado por la Fiscalía Federal de Quilmes.

Según pudo establecerse, Scarzella, que vivía en la localidad bonaerense de Hurlingham junto a su madre, concretó una cita con una mujer que conoció a través de Badoo.

El perfil de usuario de quien se contactó con él era en realidad administrado por la banda, que siempre empleaba la misma modalidad.

Los encuentros se acordaban en las cercanías de los inmuebles acondicionados al efecto por los miembros de la organización, y las mujeres del grupo llevaban a las víctimas a esos lugares.

Una vez allí, los damnificados eran golpeados y amenazados por el resto de los miembros, hasta obtener las llaves y la dirección de su domicilio.

Así, parte de la banda iba a las viviendas de las víctimas, intimidaba al resto de la familia y le robaba los objetos de valor.

Mientras tanto, las víctimas eran obligadas a ingerir una serie de pastillas con distintos componentes y ya, sin conocimiento, eran abandonados en la vía pública hasta que reaccionaran.

Siete de los integrantes de la organización se encuentran a la fecha identificados, detenidos y procesados por asociación ilícita ante la justicia federal de Quilmes.

Se informó que en los próximos días el fiscal Vismara realizará la imputación por homicidio a los detenidos en la causa de Quilmes.

Scarzella era comerciante, estaba divorciado, tenía tres hijos, de 13, 18 y 20 años, y vivía con su madre en Hurlingham.

Un día antes de que él apareciera muerto, un grupo de personas ingresó en su casa con las llaves, sin forzar la puerta, en momentos en que la madre de la víctima dormía.

La mujer, de unos 78 años se despertó y preguntó si era su hijo el que había llegado, pero al escuchar la respuesta se dio cuenta de que eran ladrones.
Le dijeron que eran amigos de su hijo y que habían ido a buscar plata porque él se había accidentado.

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