Antes de terminarse el primer semestre de este año, el área de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Subsecretaría de Familia ya había recibido 57 casos de abuso sexual infantil. Según se indicó, la mayoría de los hechos corresponde a situaciones intrafamiliares. Con estos datos, este gabinete tiene en mente elaborar distintos programas, no solo para revertir la situación sino también para abordar la prevención y concientización.
- El Ancasti >
- Policiales >
Se detectaron casi 60 casos de abuso sexual infantil en cinco meses
Marina Losso, subsecretaria de Familia, en una charla con El Ancasti, comentó que estos datos corresponden al período de enero a mayo últimos. Se trata de las primeras estadísticas informatizadas. La funcionaria destacó que muchos casos corresponden a la Capital.
Para Losso, resulta preocupante la cantidad de delitos contra la integridad sexual que se detectaron en menos de seis meses. “Antes no había tanta información porque no se contaba con un sistema informático. Se registraba a mano y no era tan certero. Ahora es más depurado”, detalló.
Los casos se registraron a través de la Línea 102 de Ayuda al Niño, los Juzgados de Familia y de Menores y las Fiscalías de Instrucción. La Subsecretaría cuenta con tres equipos, cada uno integrado por una psicóloga, un abogado y un trabajador social. “Se piden informes si es necesario al Hospital de Niños y a las escuelas”, aseguró Losso.
Con estas primeras estadísticas, el objetivo a corto plazo es diseñar programas para revertir esta situación, generar campañas de concientización y pensar en políticas públicas integrales.
Además, en esta última semana, el área de Protección estuvo abocado a tres casos de fuga de hogar. Por lo general, se suele tratar de niñas y adolescentes que deciden huir de sus casas, con un problema de fondo.
UNICEF Argentina, a través de la guía sobre abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes para tomar acciones y proteger sus derechos, señala que si bien la mayoría de las víctimas de abuso sexual e incesto paterno filial son niñas y adolescentes del género femenino, también los varones sufren abusos que callan por temor a ser cuestionados respecto a su orientación sexual y por miedo a ser vistos como agresores sexuales. En la mayor parte de los casos judicializados los abusos son cometidos por conocidos y familiares, que acceden con facilidad al niño y aprovechan la confianza nacida en la convivencia. Suelen reiterarse en el tiempo, durante meses e incluso años, antes de ser descubiertos, se advirtió.
El incesto paterno filial, violación del tabú primordial, es el caso que reviste mayor gravedad debido a las consecuencias devastadoras que provoca sobre todos los aspectos de la vida cotidiana, destruye tanto la subjetividad como la configuración familiar. Cualquiera sea la etnia, edad, condición sociocultural o género de la víctima, estos casos de abuso no pueden ser justificados y nunca son culturales. Estudios recientes señalan otro dato preocupante: entre el 20 y el 40% de los abusos sexuales son cometidos por niños mayores, adolescentes y personas con menos de 21 años.
Expertos en el tema alertaron que existe el mito que afirma que ‘los niños fantasean, inventan historias y dicen mentiras’, pero la realidad es que los niños no pueden inventar algo que nunca conocieron, como la sexualidad adulta.