Los tres agentes municipales de Fray Mamerto Esquiú que la semana pasada habían sido suspendidos provisoriamente por haber dejado el patrullero con la ventanilla semibaja y la llave puesta fueron notificados que la suspensión será de 30 días.
Ese día fue el propio director de la Guardia Urbana quien tomó el auto y lo llevó a la comisaría para resguardarlo de un posible robo.
La medida se decidió luego de que se instruyera el sumario preliminar. Ahora, deberá ser fiscalía municipal la que emita dictámenes para los tres agentes, los cuales podrían conocerse hoy.
En esos dictámenes podría conocerse si los agentes pueden llegar a ser dados de baja, teniendo en cuenta que son contratados como empleados del municipio.
El episodio había ocurrido el lunes 3 de julio pasado, cuando dos agentes femeninos y un masculino se dirigieron a un local de venta de comida, ubicado en la calle Luis Beltrán y Alfonso Carrizo, de la localidad de San Antonio.
Los agentes habrían respondido a un supuesto llamado de la propietaria, quien se encontraba asustada por la presencia de personas circulando en actitud sospechosa a bordo de motos. No obstante, la comerciante adujo que los agentes municipales habían concurrido a su local a comer panchos.
13 de julio de 2017 - 04:00