Preocupa el aumento del consumo de sustancias en mujeres embarazadas
Desde la Maternidad Provincial advirtieron que este año crecieron los casos de embarazadas con problemas de alcohol y drogas. La situación obliga a suspender la lactancia para proteger al bebé.
La Maternidad Provincial de Catamarca encendió una señal de alerta por el aumento de embarazadas con consumos problemáticos que llegan al momento del parto sin controles médicos previos. La situación, que preocupa a los equipos de salud, obliga a evaluar cada caso en particular y, cuando existe riesgo para el recién nacido, a inhibir la lactancia materna debido a que sustancias como el alcohol, la cocaína o distintos estupefacientes pueden transmitirse al bebé a través de la leche. La advertencia fue realizada por la referente del Centro de Lactancia de la Maternidad Provincial, Carina Colla, quien señaló que durante este año se registró un incremento de casos respecto de temporadas anteriores.
"Este año nos sorprendió muchísimo la cantidad de casos. Siempre hemos tenido uno o dos, pero este año hubo semanas en las que aparecían uno tras otro o incluso dos casos por semana", afirmó.
La profesional explicó que las sustancias consumidas por la madre pasan directamente a la leche materna, ya que circulan por la sangre y llegan a los conductos que producen la leche.
"Las sustancias pasan directamente a la leche. El ingreso al organismo del bebé es inmediato durante la lactancia", advirtió.
Colla aclaró que no todas las situaciones son iguales y que la decisión de suspender la lactancia nunca es automática. Cada caso es evaluado por un equipo interdisciplinario integrado por médicos, psicólogos, trabajadores sociales y asesores legales.
"No se realizan acciones contra la madre. Lo que buscamos es proteger al bebé y acompañar a la mujer. Cada situación se analiza de manera individual", explicó.
La especialista indicó que el objetivo es detectar estas situaciones durante el embarazo para poder intervenir con tiempo. Sin embargo, muchas de las pacientes llegan al momento del parto sin haber realizado controles prenatales.
"Estas mujeres llegan muy tarde, sin controles o sin haber tenido contacto con las obstétricas. Entonces las decisiones deben tomarse rápidamente cuando nace el bebé", sostuvo.
Cuando existe sospecha de consumo reciente se realizan análisis toxicológicos a la madre y, en algunos casos, también al recién nacido, especialmente si presenta síntomas compatibles con síndrome de abstinencia. La referente del Centro de Lactancia explicó que el consumo detectado incluye distintas sustancias. "Hay de todo: cocaína, pastillas, alcohol y otras drogas. Muchas veces el alcohol es la puerta de entrada a otros consumos", señaló.
La mayor parte de los casos corresponde a mujeres jóvenes, principalmente entre los 17 y los 23 años.
Pese al aumento de estas situaciones, Colla insistió en que las mujeres no deben ocultar el consumo por miedo a perder a sus hijos.
"Hay mucho temor a contar que consumieron. Pero el objetivo no es castigar a la madre, sino proteger al bebé y ofrecer acompañamiento profesional", remarcó.
La profesional explicó que si una mujer deja el consumo durante el embarazo y los estudios muestran que no existen sustancias en el organismo al momento del parto, la posibilidad de amamantar puede evaluarse favorablemente.
La lactancia
La preocupación por estos casos surge en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, durante la cual la Maternidad Provincial desarrolla actividades de promoción y capacitación.
Al mismo tiempo, consideró que el incremento de embarazadas con consumos problemáticos refleja una cuestión social que requiere un abordaje más amplio.
"Se tendría que analizar qué acciones se están haciendo en los barrios y cómo llegar a estas pacientes antes del embarazo o durante los primeros controles", culminó.