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Tenía horas de nacida y murió de frío

Buscaban comida para los chanchos y encontraron una bebé muerta

Fue en la Planta de Residuos de El Pantanillo. Se le hicieron análisis para determinar su ADN. Hay una mujer arrestada.
1 de julio de 2017 - 04:05 Por Redacción El Ancasti
Hacía mucho frío. Ayer, en las primeras horas de la madrugada, en la Planta de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de El Pantanillo, dos jóvenes buscaban algo para dar de comer a unos chanchos. Encontraron una bolsa y pensaron que podía ser útil. Al abrirla, descubrieron que había una bebé recién nacida. El instinto los impulsó a abrigarla y llevarla al fuego pero ya era tarde. Había muerto por el frío.

La fiscal Myrian López está a cargo de la investigación. Hay algunos indicios y a la pequeña se le realizaron análisis bioquímicos a fin de extraer muestras que permitan establecer el ADN y poder comparar patrones. Se pudo saber que la bebé murió por hipotermia. Fuentes policiales informaron que se arrestó a una mujer en el marco de la investigación. También se buscó el testimonio de los conductores de los camiones recolectores para precisar detalles sobre los recorridos realizados en el último turno.

De acuerdo con fuentes consultadas por El Ancasti, el camión recolector había ingresado al predio de la Planta de RSU a las 00.27 de ayer. Varias personas estaban esperando porque en la basura encuentran un modo de vida. Están los que buscan algo para comer y los que quieren rescatar algo de entre los desechos para reciclar o comercializar. Un muchacho buscaba desperdicios para alimentar a unos chanchos. Él encontró una bolsa y "sintió que era como carne”, se indicó. La dejó a un costado y siguió buscando entre la basura. Luego, al abrirla, encontró a la bebé.

Sorprendido por el hallazgo, llamó a un amigo que junta metales como cobre y bronce. Entre los dos muchachos levantaron a la bebé con la idea de socorrerla. Uno de ellos se sacó la campera que tenía para abrigarla. La arroparon con lo que tenían encima e hicieron todo lo que pudieron para cobijarla. Como noche de invierno que era, hacía mucho frío y las personas que fueron a cirujear, como lo hacen habitualmente, improvisaron fogatas para menguar el frío y pasar el rato. La acercaron a una fogata para darle un poco de calor pero ya era tarde.

Las fuentes destacaron la buena intención de estos jóvenes, que sin tener casi conocimientos ni saber leer ni escribir, por instinto o sentido de humanidad, se despojaron de lo poco que tenían para ayudar a esta indefensa bebé que tenía pocas horas de nacida.

Pequeños milagros

La crónica policial tiene registros de hechos similares pero que tuvieron un final distinto. En diciembre de 2006, con apenas dos días de vida, un bebé fue abandonado en una casa de San Antonio, Fray Mamerto Esquiú. Lo habían arrojado desde un alambrado de dos metros de altura. Cayó sobre unos ladrillos pero los harapos que lo cubrían le amortiguaron los golpes.

"Eran alrededor de las 21.30 y yo me encontraba con un amigo acondicionando mi vehículo, entonces sentimos un ruido extraño en el fondo de mi casa, y al ver que los dos perros ovejeros que tengo estaban rondando un sector me acerqué hasta ahí, pensando en principio que era algún animal. Encendimos la luz que tenemos en el fondo y al acercarnos escuchamos un leve llanto, y ahí nos dimos con la criatura”, había contado el dueño de casa donde apareció el bebé.

En mayo de 2009, otro bebé de 72 horas de vida fue abandonado en la Capital. Estaba bien vestido y tapado con una manta. Lo habían abandonado en la verja de una vivienda. Su llanto había llamado la atención de una vecina que había avisado a la Policía. La mujer que encontró al bebé había expresado que este hallazgo tenía un matiz milagroso.

"Mis hijas acababan de salir en remís y mientras me estaba preparando para irme a acostar me llamó la atención el llanto de un bebé que venía de la calle. El bebé estaba en el suelo, detrás de un gabinete de gas, tapado con una mantita. Estaba bien vestidito, con un enterito blanco, una batita y con escarpines”, había contado.
 
El registro de otro macabro hallazgo
 
A 300 kilómetros de la Capital, en Belén, en mayo de 2016 habían aparecido los cuerpos de dos bebés, presuntamente mellizas. Estaban en un basural cerca del río homónimo, o como le dicen los belichos "el río de la basura”. De acuerdo con las primeras pericias, habrían muerto por asfixia o hipotermia. Cada pequeño cadáver pesaba apenas poco más de dos kilos.

Se estimó que la muerte se habría producido entre 24 y 48 horas antes del hallazgo y que la causa pudo ser un paro cardiorrespiratorio, como consecuencia de una asfixia o hipotermia. Desde la Circunscripción Judicial de Belén se había ordenado que se realizaran las autopsias
correspondientes, que en forma preliminar revelaron que "las bebas habrían nacido con vida y en término".

Los cuerpos presentaban desgarros y lesiones que al parecer fueron provocados por animales, y se espera la autopsia "donde se determinará si es que las bebas pertenecían a una misma madre y se trataría de mellizas o gemelas".

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