miércoles 5 de agosto de 2026
Lo citó en una plaza y allí se descubrió que era un adolescente de 16 años

Simuló ser su hija para atrapar a un acosador

Por Redacción El Ancasti
Unos mensajes de whatsapp y una cita fueron suficientes para detener al presunto acosador de una chica de 13 años. Ella le contó a su mamá que recibía mensajes con propuestas indecorosas, que no le gustaron; su madre agarró el celular y se hizo pasar por su hija. 

Luego realizó la denuncia en una Unidad Judicial de la zona norte de la Capital y pidió que se tomaran las medidas necesarias para resguardar a su hija. Si bien la denuncia fue recibida por el fiscal de instrucción Miguel Mauvecín, la madre no quedó conforme. Quería agarrar al acosador de su hija.
Aprovechó que su hija se había dormido para tomar su celular y contactarse con el sujeto. Se mensajearon por un rato y se citaron para la mañana siguiente. Acordaron cómo vestirse y dónde encontrarse. Al otro día, el acosador la estaba esperando. Sin que lo supiera, a su alrededor se había desplegado un operativo para su captura. Policías disfrazados de civil aguardaban el momento preciso para detenerlo. Cuando por fin lo agarraron, descubrieron que se trataba de un chico de 16 años.
 
El fiscal interviniente se inhibió y este chico pasó, en calidad de detenido, a disposición del Juzgado de Menores en turno, a cargo del juez Fabricio Gershani Quesada. El magistrado ordenó una serie de medidas. 
El adolescente quedó imputado por el delito de grooming, de acuerdo con lo estipulado por el artículo 131 reformado del Código Penal Argentino. 
Este delito tiene una pena de prisión de seis meses a cuatro años a quien, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra su integridad sexual.
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