Le había dado una paliza a su pareja, una joven de 23 años, y la mandó al hospital. Estuvo varios días internada, en la Unidad de Terapia Intensiva y sus padres se lamentaban por no poder denunciar. Tal vez por miedo, no lo denunció. Pasaron los días y la violencia volvió al hogar. Él la encerró y la amenazó. Ella se animó a denunciar pero después se arrepintió. Rubén Pérez es el policía y era su pareja. En agosto del año pasado, fue acusado de lesiones por su pareja y por ello fue imputado. En las próximas horas pasará a disponibilidad laboral. El jefe de la Policía, Orlando Quevedo, lo informó. También remarcó que se le dio intervención al área de Asuntos Internos y que se le inició un sumario interno. Esta situación es independiente a la cuestión penal, advirtió.
Consultado por El Ancasti, Quevedo estimó que entre ayer a la tarde y hoy se concreta el pase a disponibilidad de Pérez y se da curso al sumario interno- administrativo. "Por las características del delito, la postura que tiene la Jefatura de Policía es que con todos aquellos efectivos policiales que tengan una denuncia por violencia de género comprobada, se toma esta medida en primera instancia. Se inicia el sumario interno como consecuencia de los primeros elementos y pruebas que hay, que permiten el paso a disponibilidad. Luego, continúa el sumario interno”, explicó.
Aunque Pérez le dio una paliza, la joven no quiso denunciarlo. Por sus lesiones, ella debió ser sometida a una intervención quirúrgica y el médico de la misma fuerza a la que pertenece Pérez habría realizado un informe en donde indicaba tan solo 30 días de curación para la víctima. Un mes es el tiempo límite previsto para catalogar lesiones leves y graves. Ella tenía lesiones que fueron calificadas como leves. Tal vez por miedo no lo denunció aunque su entorno no estuviera de acuerdo.
Después hubo otro episodio de violencia y esta vez sí se animó a denunciarlo. Después se arrepintió y trató de levantar la denuncia, pero Pérez ya había sido imputado. En esa nueva ocasión, contó que Pérez la había encerrado y amenazado. El fiscal Luis Baracat ordenó la detención y fue imputado por los delitos de "privación ilegítima de la libertad" y "amenazas".
Si bien no hubo denuncia por la golpiza que la dejó en el hospital y con una cirugía, la Jefatura de Policía de todos modos inició un sumario administrativo contra el policía Pérez, que se desempeñaba en el área de Infantería. La investigación sumaria derivó en días de arresto.