Mamá, papá, Pablito me quiere pegar. No sé por qué... será, será, será por un caramelo, por un chupetín, por un pedacito de chocolatín” era una canción infantil, con el que varias generaciones crecieron. Las peleas de chicos no solían pasar a mayores (ni tampoco a los mayores para que interfirieran) pero, en el último fin de semana, una pelea por un juguete finalizó con la demora, por dos horas, de un chico de 13 años, en la Comisaría Tercera y luego en el Centro de Admisión de Derivación (CAD). El chico fue restituido a sus padres por el juez de Menores en turno, cuando se enteró de lo ocurrido.
En el último de los casos, se trató de un hurto porque ni siquiera hubo fuerza o violencia para decir que fue un robo. Eran dos amigos, que estaban jugando en una plaza e intercambiaron juguetes. Uno le prestó la bici y el otro el ‘spinner’, el juguete de la discordia entre los amigos. El chico que jugaba con el ‘spinner’ después no lo quiso devolver.
Luego vino el llamado de la madre del chico del ‘spinner’ y el personal de la Comisaría Tercera se presentó y ante el problema de los chicos, se decidió llevar al chico que no devolvió el juguete en calidad de "demorado” a la Comisaría y luego del CAD. Hasta su liberación por orden del juez de Menores en turno pasaron dos horas.
La diputada Verónica Rodríguez Calascibetta, presidenta de la Comisión de Legislación General de la Cámara baja, consideró que esta situación amerita un pedido de informe. De esta manera, desde la Jefatura de Policía se debe explicar por qué el personal policial detiene "de manera arbitraria” a los chicos. "Es una barbaridad ni siquiera es imputable”, expresó.
También sostuvo que el área de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes también debe pronunciarse ante lo ocurrido porque tiene un deber asistencial. La autoridad de aplicación del Sistema de Protección de chicos y chicas es la Subsecretaría de Familia de la cartera social.
"Debe intervenir en calidad de resguardo por los derechos de este niño que se vieron vulnerados y proceder a su protección. No hay delito y no hay chico imputable. La Policía actuó mal. Amerita un pedido de informe y la Policía debe dar respuesta sobre ese proceder”, indicó.
La legisladora Marita Colombo, presidenta de la Comisión de Niñez, Adolescencia y Familia de la misma Cámara, adhirió a su par y remarcó que, a su criterio, hubo una doble irregularidad. "Por qué la Policía recibe la denuncia y detiene a un chico. Es muy raro”, cuestionó y consideró que hubo una violación a la Ley Provincial 5.357 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Insistió en que la Policía no tiene la facultad de recibir denuncias –solo la Policía Judicial puede y debe hacerlo- porque tiene la función de prevención. "La Policía debe informar y dar las explicaciones del caso”, comentó.
Colombo también consideró que la Subsecretaría de Familia debe profundizar el trabajo en red en materia de prevención y adecuado procedimiento en relación con chicos y chicas.
Marco legal
De acuerdo con lo estipulado en el Código Penal Argentino, en el Artículo 162º, será reprimido con prisión de un mes a dos años, el que se apoderare ilegítimamente de una cosa mueble, total o parcialmente ajena. En tanto que el Decreto Ley 22.278 de Régimen Penal de la Minoridad, en su Artículo 1º indica que "no es punible el menor que no haya cumplido dieciséis (16) años de edad. Tampoco lo es el que no haya cumplido dieciocho (18) años, respecto de delitos de acción privada o reprimidos con pena privativa de la libertad que no exceda de dos (2) años, con multa o con inhabilitación”.
Existen varios anteproyectos para la derogación de este Decreto Ley de la época de la última dictadura militar por considerarla inaplicable en la actualidad. La Convención de los Derechos del Niño y demás tratados internacionales, todos con rango constitucional, consideran que la privación de la libertad para chicos y chicas debe ser el último recurso, por el menor tiempo posible y en un lugar acorde a sus necesidades.