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Para la familia de María Celeste, el único imputado es culpable

“Burgos actuó solo… pero lo ayudaron a escapar y a esconderse”

En cuestión de horas, Jorge Luis Burgos, acusado por el doble crimen de La Ribera, será trasladado al Servicio Penitenciario.
2 de diciembre de 2017 - 04:22 Por Redacción El Ancasti

Jorge Luis Burgos, imputado por el doble crimen de La Ribera y dos intentos de homicidio, está por ser alojado en el Servicio Penitenciario de Miraflores, departamento Capayán. En el marco de un importante operativo policial, Burgos ingresó al Juzgado de Control de Garantías para la audiencia de control de detención. El magistrado en turno, confirmó el pedido del fiscal Luis Baracat. A esta altura, el traslado de Burgos es inevitable, dada la calificación que se le imputó: un homicidio triplemente calificado, un homicidio con doble calificación y dos intentos de homicidio.


Jorge Silva, padre de María Celeste y abuelo del pequeño Gonzalo, en una charla con El Ancasti, señaló a Burgos, su yerno, pareja y padre de las víctimas fatales de este doble crimen, como responsable. “Lo hizo solo… pero lo ayudaron a escapar y a esconderlo, de auto en auto”, precisó. También contó que familiares del acusado insultan y amenazan a su familia. Adelantó que va a denunciar estos hechos. “Pasan provocando”, indicó. Los Burgos son vecinos de los Silva; ambas familias viven en el mismo barrio. 


Al mismo tiempo, insistió con que el acusado ya contaba con antecedentes por violencia de género pero en relación con una pareja anterior. Por estos hechos, cometidos hace más de tres años, estuvo privado de la libertad. “La chica –la ex pareja- pudo escapar”, contó. En la edición del jueves, este diario ya había adelantado este dato. María Celeste aunque no llegó a denunciarlo en una unidad judicial, sí había manifestado hechos de violencia de género. Por estos sucesos, personal policial se presentó el viernes y domingo, antes del trágico desenlace. 


Algunos vecinos de La Ribera se ofrecieron para declarar como testigos, sobre todo aquellos que la madrugada del lunes pasado intentaron apagar el fuego con lo que podían porque no tenían agua. Ahora, Silva comentó que esperan contar con un abogado para poder constituirse como querellantes en la causa. Por el momento, ningún letrado manifestó voluntad de servicio. 


Al margen de la causa penal, la familia Silva tramita la guarda de las dos niñas que sobrevivieron a la tragedia porque un vecino arriesgó su vida para salvarlas. Ellas son hijas de María Celeste, que tuvo con parejas distintas.


Según contó, la próxima semana se reunirá con autoridades de la Subsecretaría de Familia del Ministerio de Desarrollo Social (organismo que tiene a su cargo el Sistema de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes). 


De manera provisoria, se resolvió que la niña que cuenta con filiación paterna sea entregada a su padre. Silva comentó que aunque el padre de esta nena no la tenía a su cargo, permite que la familia materna tenga contacto con ella. En contraste, la otra niña –que no tiene filiación paterna-, se encuentra alojada en una institución para su resguardo. “Tenemos poco conocimiento del padre. Había pedido un ADN porque decía que no era hija de él”, contó. Desde esta Subsecretaría, se había informado que una vez acreditado el vínculo, la nena sería entregada a su padre. Luego, la Subsecretaría pedirá al Juzgado de Familia una medida excepcional.


Silva recordó que ambas nietas siempre vivieron con su madre y su hermanito, en contacto directo con los familiares maternos. Su hija Verónica, tía de las niñas, había manifestado su voluntad de tenerlas bajo su cuidado. 


Aunque la Ley 5.357 en el artículo 7 establece que “el padre y la madre tienen responsabilidades y obligaciones comunes e iguales en lo que respecta al cuidado, desarrollo y educación integral de sus hijos”, más adelante, los artículos 13, 14 y 15 hacen mención a los derechos a la vida privada e intimidad familiar, a la convivencia familiar y comunitaria y a la preservación del grupo familiar. “El Estado debe garantizar el diseño y la ejecución de programas de fortalecimiento familiar, que tiendan al autovalimiento del grupo familiar en la crianza y el cuidado”, indica la norma.   

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