TUCUMÁN - Noemí Lucía Juárez tenía 20 años y una hija de tres años. Su hermana mayor denunció su desaparición. Los policías hallaron el cuerpo enterrado en medio de un basural en el fondo de la vivienda. Los sospechosos son la madre y el concubino de ésta.
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Hallan a una joven calcinada y detienen a su madre
La propiedad donde Noemí Lucía Juárez, de 20 años, fue brutalmente asesinada, tiene dos habitaciones de madera, separadas por un patio.
La humilde entrada estaba cercada con una cinta perimetral roja y blanca y era custodiada por empleados policiales. Dentro, los expertos de Medicina Legal de la fuerza continuaban rastrillando y excavando el sector de la vivienda donde fue encontrado el cuerpo calcinado de Juárez, horas antes. “Aún falta encontrar algunas partes del cuerpo”, expresó el fiscal Navarro Dávila.
El domingo a la mañana se presentó en el domicilio Graciela, hermana de Noemí. Preguntó por ella, pero su madre, Lorena Frenoux, de 39 años, le dijo que se había ido de la casa, dejando a su hija de tres años. A la joven le llamó la atención su ausencia y se fue del lugar.
A la tarde, la chica volvió a la casa materna para averiguar sobre el paradero de su hermana. Allí descubrió que su madre estaba muy nerviosa y que el concubino de ésta, Álvaro Exequiel Adra, de 20 años, se encontraba amontonando y quemando basura en el fondo de la casa.
Graciela se fue a la comisaría 4ª para denunciar la desaparición de su hermana. Allí se dio con la novedad de que su madre había hecho una acusación por fuga del hogar en contra de Noemí. Los policías avisaron a la Fiscalía de turno y se pidió una orden para allanar el domicilio. “Cuando la vi por última vez estaba muy triste”, contó una amiga de la joven asesinada.
Cuando llegaron la casa, al percibir un olor nauseabundo, se dirigieron al fondo, donde se encontró el cuerpo de la joven, calcinado y enterrado. El fiscal Washington Navarro Dávila, que estuvo en la escena del hecho, ordenó la aprehensión de la madre y de su concubino.