Mientras René Lucero continúa detenido esperando lograr conseguir los fiadores para cubrir el monto de la caución impuesta, ayer sumó otra acusación en su contra. Una docente lo reconoció de haber sido el autor de un arrebato violento vivido el lunes 20 pasado, el mismo día en que Mulero atacó y robó a Norma Alejandra Pereyra.
Lucy Rivera, la nueva víctima, dialogó con El Ancasti y relató que el hecho vivido ocurrió en el barrio Centro de Ingenieros, en la tarde de ese día. Caminaba junto a su pequeña nieta cuando fue abordada por el malviviente que huyó con sus pertenencias.
La mujer debió ser intervenida quirúrgicamente en una clínica privada como consecuencia de las lesiones que sufrió cuando fue “arrastrada” por el delincuente para llevarle su cartera.
“Él me sacudió de mis brazos, me arrastró y me tiró a los cuatro metros, más o menos”, relató a El Ancasti.
El violento accionar le causó heridas en brazos, manos y cadera y tuvo que afrontar recientemente una cirugía.
“Necesito de mucha paciencia y voluntad. Estoy recuperándome. Entré a quirófano para que me practiquen un acomodamiento de huesos, el radio y cubito”, dijo al tiempo que agradeció la atención que recibió por parte de equipo médico que la atendió una clínica privada de la ciudad.
Al enterarse que René Mulero, el presunto autor del hecho que vivió, quedaría libre dijo sentir impotencia, pero señaló: “Confío en la Justicia, sobre todo en la justicia divina (…) No le importó que estuviera a mi lado una menor”, sentenció la mujer.
Además, la docente aseguró que hasta el día de hoy no recibió la visita del médico forense para constatar las lesiones que le provocó el arrebatador, que podría agravar la calificación del hecho.
“Cuando me presenté a hacer la denuncia me preguntaron si podía trasladarme para que me revisara el médico y les dije que no porque no tenía medios de movilidad. Entonces me dijeron que iba a venir por casa pero hasta el momento no vino el médico y el arrebato fue el 20”, aseguró.
Finalmente, Rivera le envió un mensaje a quienes deben investigar e imponer las penas: "Por favor, trabajen con mucha responsabilidad, que Dios les ilumine la mente y que se dediquen a profundizar estos casos porque ya es imposible salir a la calle”, pidió la docente a las autoridades judiciales.
Caución
Mulero cayó tras ser reconocido por testigos que presenciaron el hecho vivido por Pereyra, el lunes 20 alrededor de las 23.30.
Personal de Investigaciones llevó a cabo un registro domiciliario y lo detuvo. El fiscal le imputó el delito de "lesiones leves" y al no contar con antecedentes le fijó una caución de 10.000 pesos. Esta calificación podría agravarse. (Ver aparte)
Después otra mujer lo reconoció como autor de otro hecho similar. Ese episodio había sucedido el 19 de noviembre alrededor de las 5.30 de la mañana.
Las lesiones también fueron leves, según el informe médico y el fiscal fijó una caución de 30.000 pesos para que Mulero recupere la libertad. Aún no pudo hacer efectiva la misma y sigue tras las rejas.