Santiago del Estero. Un chico de 13 años se quitó la vida de un disparo en la boca cansado de sufrir las burlas de sus compañeros de colegio que le decían "gordo", en un caso de bullying que terminó con un trágico final.
- El Ancasti >
- Policiales >
Un chico de 13 años se mató cansado del bullying que sufría en la escuela
El hecho, que se conoció ayer, ocurrió el pasado lunes en el interior de una vivienda donde vivía el menor junto con su madre, sus tres hermanos y su abuela materna.
El chico, de nombre Gabriel F., fue a la escuela el lunes y regresó a su casa al mediodía, luego acompañó a su hermana al colegio y cuando volvió al hogar, a la hora de la siesta, se encerró en una habitación y se disparó con el arma que su padrastro usaba para cazar.
Su madre lo encontró en el suelo, con el rostro completamente ensangrentado y una escopeta entre sus piernas.
Andrea Darwich, la fiscal a cargo de la investigación, indicó que la hermana del menor le dijo que su hermano estaba triste porque sus compañeros de colegio le decían "gordo" y que sufría mucho esa situación.
La fiscal también mencionó que la hermana del chico le mencionó que cuando la dejó en la escuela le dijo que la quería mucho y que se cuidara, pero que ella no entendió por qué se lo decía, ni tampoco se dio cuenta de que se trataba de una despedida.
La próxima semana se iba a realizar un viaje a Carlos Paz con los alumnos del grado del menor, pero él había dicho que no iba a ir.
Este miércoles, la familia de Gabriel le dio el último adiós, en una ceremonia de la que participaron también los vecinos, en medio de un profundo dolor.
Hasta su último día, el chico mantuvo en secreto su sufrimiento por el bullying del que era víctima y solo le había confesado a su hermana la molestia que le ocasionaban las burlas de su compañeros de colegio.
En su declaración ante la fiscal, la madre del menor aseguró que nunca notó nada extraño en el comportamiento de su hijo cuando regresaba de la escuela.