Los jueces de la Cámara Penal de Tercera Nominación respondieron a lo pedido por el Ministerio Público Fiscal: prisión perpetua para Yésica Paola Ferreyra y Ángel Ariel Leguizamón.
Los jueces de la Cámara Penal de Tercera Nominación respondieron a lo pedido por el Ministerio Público Fiscal: prisión perpetua para Yésica Paola Ferreyra y Ángel Ariel Leguizamón.
Los jueces Patricia Olmi, Jorge Palacios y Marcelo Soria dieron a conocer el veredicto: por unanimidad fueron hallados culpables Leguizamón y Ferreyra en el delito de ‘homicidio calificado por alevosía’ y condenados a prisión perpetua. Leguizamón retornó al Servicio Penitenciario de Miraflores, Capayán, y Ferreyra, al Correccional de Mujeres.
De esta manera, la pareja responde por la muerte de Jorge Mauricio Herrera, ocurrida en julio del año pasado, en un motel de la Ruta Provincial Nº 1. La víctima había conocido a Ferreyra en 2015 y ella le había comentado que tenía una mala relación con pareja. Comenzaron una relación amorosa pero luego se cortó. Leguizamón quería recomponer la familia con Ferreyra pero el recuerdo de Herrera no lo dejaba tranquilo.
El caso
Eran las 3.30 de la madrugada del 21 de julio del año pasado cuando un empleado del motel Oasis encontró el cuerpo apuñalado y ensangrentado de Herrera. Estaba tirado en el ingreso de la habitación a la que él creía que iba a ingresar junto a Ferreyra, con quien mantenía una relación amorosa desde hacía un tiempo. Los planes fallaron porque Leguizamón, el concubino de Ferreyra había descubierto esta relación y había estallado de la bronca.
Horas antes, Ferreyra y Leguizamón estaban en Banda de Varela. El hombre habría obligado a Ferreyra para que citara a su amante y la pasara a buscar para consumar el plan. La joven fue buscada por la víctima, que conducía un Chevrolet Aveo y estacionó frente a la habitación. Nunca imaginó que al descender del vehículo fuera sorprendido por la pareja de su amante, quien le aplicó una trompada en el rostro y tras caer le habría aplicado al menos cinco puntazos con un sable cortado. Luego, intentaron abandonar el lugar en el auto de Herrera pero al no poder manejarlo abandonaron la escena del crimen a pie. Horas más tarde, la policía los encontró. Él no se resistió pero ella entró en crisis.