Vicente Olmos Morales, defensor oficial de Ariel Leguizamón, dirigió sus fundamentos señalando que no hubo alevosía en el hecho pues la víctima sabía que su defendido iba a ir a la cita.
Vicente Olmos Morales, defensor oficial de Ariel Leguizamón, dirigió sus fundamentos señalando que no hubo alevosía en el hecho pues la víctima sabía que su defendido iba a ir a la cita.
"Leguizamón venía sufriendo una serie de engaños y Ferreyra no le ocultaba que tenía otra pareja y ella le pidió a mi defendido que se encuentran con Herrera esa noche", puntualizó.
Olmos Morales dijo que su defendido pensaba que hablando con Herrera éste iba a desistir de continuar molestando a su pareja.
"Pero la agresión fue de la víctima y Leguizamón se defendió y logró quitarle el cuchillo", planteó el abogado sugiriendo que había sido Herrera quien llevó el arma blanca.
Recalcó que su defendido se sintió atacado y que lo que hizo fue defenderse.
En su exposición final el defensor señaló que "no estamos frente a un asesino; cualquier persona puede cometer un hecho así con esas provocaciones". Y les pidió a los jueces que apelen a un "sentido común no aplicando un código (penal) a rajatabla".
Solicitó el cambio de calificación a "homicidio simple" con el mínimo de la pena.