Era un grupo de amigos que el
domingo a la noche había sido a divertirse, aprovechando el feriado del día
siguiente. Salieron del boliche, subieron todos al mismo auto -eran seis- y
emprendieron el regreso a sus casas; pero algo pasó en el camino. Se desconoce
si hubo un desperfecto mecánico, una distracción o si el conductor intentó
esquivar algo. Lo cierto es que el resultado fue fatal: dos jóvenes murieron y
otros cuatro están internados, en estado delicado.




