Un caso particular se debatió ayer en la Cámara en lo Criminal de Tercera Nominación. Si bien el juicio por lesiones y amenazas se realizó a puertas cerradas, para resguardar el contexto, se confirmó luego que la acusada, una mujer de apellido Pellegrini, fue absuelta y que el fiscal Rubén Carrizo solicitó la intervención de desarrollo social para contener a la familia de la denunciante, quien estaría siendo víctima de Violencia Doméstica.
Según la denuncia original, los hechos se registraron el 22 de enero del año pasado en el barrio Santa Lucía Sur. Un día antes, y por razones que se ignoran, Pellegrini le habría gritado a su vecina que "iba a matarla” razón por la que ella, temerosa, radicó una denuncia.
Tras esta situación vivida, al otro día de los gritos, y mientras ella estaba en su domicilio, escuchó que su marido le decía a la acusada y a su esposo "vengan y háganla cagar”.
Así, entraron y tomándola de los pelos, ante la vista del hombre, habría comenzado a golpearla y rasguñarla.
Durante el debate, se supo que en realidad la acusada no había golpeado a la denunciante, sino que le habría reclamado porque le "desaparecía” la ropa de la soga. En tanto, dijo que sabía que su esposo la golpeaba y también su hijo mayor. La denunciante, quien sufre una discapacidad, confirmó, en tanto, que "todo el barrio la golpea, pero que su marido lo hace cuando se emborracha y también su hijo mayor, quien tendría un problema de adicciones”.
Es por esto, que se decidió involucrar a los organismos competentes para que confirmen qué tipo de situación vive la mujer en su domicilio, ya que se evidenció que sufría actos de violencia de varias personas.
El juez Marcelo Soria absolvió a la acusada y concluyó ordenando un informe a Desarrollo social sobre la situación que vive la mujer denunciante.