Una niña de 12 años salió de la escuela y apareció alcoholizada horas más tarde, el martes pasado en el departamento Capayán. Preceptoras la habrían observado en estado de ebriedad. La denuncia la hizo la madre contra la escuela y el kiosco.
La familia de la niña de 12 años decidió denunciar al preceptor que despachó a los menores y también a la propietaria del local que les vendió las bebidas.
Allí, una menor fue despachada del establecimiento educativo cerca de las 10.30, y junto con otros compañeros decidieron comprar bebidas alcohólicas, que habrían ingerido detrás de la escuela, según comentó la propia familia de la chica.
Pasado el mediodía, la familia de la menor decidió informar sobre su desaparición, ya que no había regresado a su casa.
La chica fue encontrada cerca de las 17.30 en un descampado. Al parecer, se encontraba en buen estado de salud y no habría regresado a su domicilio para que sus padres no la vieran alcoholizada.
Su madre comentó que por esta situación decidieron denunciar al preceptor del establecimiento, que despachó a la menor aun cuando había tomado conocimiento de su estado.
También denunciaron a la propietaria del kiosco que les vendió las bebidas a los menores, que incluso estaban con el uniforme escolar.
El fiscal Mazzucco tomó ayer testimonio a la madre y a la menor, para echar luz sobre el hecho.