"El delincuente ingresó por la cocina, sorprendió a las víctimas", explicó Ricardo Escalante quien dio su versión de cómo habrían ocurrido los hechos.
Apoyándose en un trabajo en Power Point, con las fotos de la escena del crimen, el jefe de Homicidios relató que "las luces encendidas" en el exterior de la casa "dan cuenta de que el hecho ocurrió en horario nocturno".
Según su reconstrucción, el atacante entró por la cocina y sorprendió a Petrona, quien estaba trabajando con unas fotos. Producto de esa primera lucha, el atacante habría arrancado un pedazo de oreja a la mujer para luego ultimarla a golpes con un elemento contundente, que sería posiblemente un hierro. En ese interín habría irrumpido Trinidad, quien habría intentado escapar sin suerte, ya que el agresor la agarró de la camisa y la lesionó en los intercostales, y al caer al piso, la golpeó salvajemente.
Tras ultimar a las mujeres, el delincuente habría buscado dinero en los roperos, aunque esa búsqueda no habría sido exhaustiva, ya que en la parte baja de uno de los muebles había dinero en moneda nacional y extranjera.
Para el perito, actuó una sola persona en el horrendo crimen y descartó que las hermanas hayan sido ultimadas pocas horas antes de su hallazgo. "No es sangre fresca la que encontramos. Debajo del cadáver la sangre ya estaba seca", concluyó el testigo.