El presunto líder y el chofer de la banda a la que le incautaron 200 kilos de marihuana y 18 de cocaína el 22 de enero declararon en la indagatoria llevada a cabo ayer a la mañana en el Juzgado Federal. Ambos admitieron conocerse, pero negaron formar parte de una organización dedicada al tráfico de estupefacientes.
Los sujetos identificados como Lucas Tula (presunto cabecilla) y Alexis Cárdenes, fueron trasladados ayer a las 8.30 desde el Servicio Penitenciario Provincial e ingresaron por calle Junín al Juzgado Federal, en donde fueron indagados por el juez federal Ricardo Moreno.
Según trascendió extraoficialmente, ambos involucrados dieron su versión de los hechos con discursos similares. Tula expresó que era dueño de una bailanta que funcionaba en Fray Mamerto Esquiú y dijo que trabajaba como "contratista". En tanto que Cárdenes aseguró que se dedicaba a la venta de automóviles.
En relación con el cargamento de estupefacientes encontrado en seis domicilios de la zona norte, uno de ellos perteneciente a una tía de Tula -también imputada en la causa-, ambos negaron saber de su existencia y se despegaron.
Entre las pruebas recolectadas por la investigación abierta en 2015 se destacan las escuchas telefónicas en las que se demostraba la forma de contactarse con proveedores y compradores. Según trascendió, ambos habrían expresado sus dudas sobre la "autenticidad" de las escuchas y negaron que los números telefónicos detectados hayan sido de su propiedad.