En la sala de debates de la Cámara en lo Criminal de Segunda Nominación comenzaron a juzgar ayer a Gabriel Lencina (41), un docente de plástica acusado de abusar sexualmente de dos alumnas suyas entre los años 2010 y 2011. Ante los jueces, el hombre dijo que las nenas "lo malinterpretaron”. Por su parte, los psicólogos del CIF que analizaron a las criaturas, que entonces tenían 8 y 9 años, ratificaron lo vertido en sus informes. Hoy podrían declarar las criaturas.
Lencina, aconsejado por su defensor Guillermo Narváez, decidió prestar declaración y negó lo sucedido. Según trascendió, el docente habría asegurado que tras la denuncia quedó muy afectado ya que las menores habrían malinterpretado lo sucedido. Así, señaló que para evitar inconvenientes decidió renunciar a su trabajo.
Por su parte, dos de los psicólogos del CIF que atendieron a las nenas tras la denuncia también prestaron testimonio y ratificaron lo vertido en los informes. Según se pudo saber, los profesionales hicieron hincapié en que criaturas de la edad de las supuestas víctimas no pueden mentir y sostener una mentira, por lo que dieron por cierto lo que ellas les relataron sin ningún tipo de quiebre.
Hoy está previsto que declaren ambas menores y también sus progenitores frente a los jueces.
Los hechos se habrían registrado en una escuela de la localidad de Fray Mamerto Esquiú entre los años 2010 y 2011. La situación trascendió porque una de las criaturas contó a su padre que su maestro la había tocado mientras ella le mostraba la carpeta. Al indagar más sobre lo sucedido sus padres decidieron contar lo que pasaba en el colegio y luego radicar la denuncia.
Otra madre, al conocer lo que había sucedido, radicó luego una denuncia similar por lo que le habría pasado a su hija.
El hecho trascendió mediáticamente ya que los demás padres decidieron protestar y pedir que echen al docente del establecimiento escolar. En aquel momento, según se confirmó de la justicia, se conoció que Lencina había sido denunciado dos veces anteriores por supuestos hechos de abuso sucedido en otra escuela entre los años 2007 y 2008, pero las denuncias nunca se convirtieron en imputaciones, por lo que no contaban como antecedentes penales.