Valle Viejo y Santa Rosa concentran el 60% de las denuncias por abigeato
En 2025 se registraron 57 casos. La Unidad Judicial 10, de Valle Viejo, acumuló 18 denuncias y la de Santa Rosa, 16.
El abigeato sigue siendo un delito con geografía propia en la Primera Circunscripción Judicial. Los datos de 2025 muestran que el robo de ganado no solo se sostiene en las zonas históricamente afectadas del Valle Central, sino que avanza con fuerza hacia el este catamarqueño: Santa Rosa, un departamento de marcado perfil agropecuario, aparece ahora con un peso que no puede ignorarse.
En 2025, la Primera Circunscripción Judicial, que comprende los departamentos de Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, Paclín, Santa Rosa y Valle Viejo, registró un total de 25.390 denuncias por todo tipo de delitos. De ese universo, 57 correspondieron al delito de abigeato. La distribución entre las unidades judiciales revela un corrimiento significativo respecto de los años anteriores.
La Unidad Judicial 10, con asiento en Valle Viejo, continúa siendo la que más denuncias concentra: 18 casos, el 31,5% del total. Sin embargo, ya no domina el indicador con la contundencia de otros años. La serie histórica 2014-2024 mostraba que Valle Viejo acumulaba el 65% de los hechos de abigeato de toda la circunscripción, y que en los años de mayor incidencia ese porcentaje superaba el 80%.
Detrás aparece la Unidad Judicial 12, que cubre el departamento Santa Rosa, cuya cabecera es Los Altos: 16 denuncias, el 28% del total. Entre ambas unidades suman 34 de los 57 casos, el 59,6% de los hechos registrados en la circunscripción. La UJ 11, de Fray Mamerto Esquiú, sumó 9 denuncias. Entre las tres concentran 43 casos, el 75,4% del total.
La presencia de Santa Rosa en las estadísticas no implica que el delito sea nuevo en esa zona. El departamento tiene actividad agropecuaria consolidada, y la ausencia de datos previos responde a que la UJ 12 recién comenzó a funcionar a mediados de 2024. Lo que sí queda claro con los primeros números disponibles es que la carga de abigeato en esa región no es menor.
En paralelo, las denuncias de la UJ 10 de Valle Viejo muestran una caída respecto de 2024, cuando esa unidad registró 33 casos sobre un total de 58 denuncias en toda la circunscripción, el 56,8% del total. En un año, los casos en Valle Viejo bajaron a casi la mitad.
Delito
El abigeato es el hurto o robo de animales de producción. No es asimilable a un robo común: requiere planificación, medios de transporte para el traslado del ganado y, en muchos casos, una red de comercialización clandestina que incluye la faena ilegal de los animales para vender la carne sin control sanitario. Ese último eslabón no es un detalle menor: la carne faenada en condiciones irregulares representa un riesgo concreto para quienes la consumen sin saberlo. Por todo eso, el abigeato tiene tipificación propia en el Código Penal argentino y penas más severas que el hurto ordinario. No es un delito oportunista: detrás de cada denuncia hay, casi siempre, una operación que alguien organizó.
La preocupación entre los productores rurales no es nueva, pero en las últimas semanas recrudeció. En Antapoca, a escasos kilómetros de la cabecera de Valle Viejo, una familia denunció una seguidilla de robos en su finca, donde cría ganado porcino, ovino y otros animales de granja. El último hecho consumado ocurrió el 4 de junio, cuando desconocidos sustrajeron una oveja. Días después, durante la madrugada, el propietario y un acompañante sorprendieron a un sospechoso dentro del predio: el hombre escapó entre la vegetación antes de poder ser retenido. También en Fray Mamerto Esquiú —en localidades como Collagasta, Pomancillo, El Hueco Verde y San Antonio— se registraron casos reiterados que incluyeron desde ganado mayor hasta gallaretas y gallos de riña. El patrón se repite en todas las zonas: los delincuentes actúan de noche, aprovechan la escasa vigilancia rural y conocen el terreno.