El hombre que estaba acostado ingresó a la vivienda cuando la dueña de casa ya dormía, presuntamente en estado de ebriedad y por equivocación.
El hombre que estaba acostado ingresó a la vivienda cuando la dueña de casa ya dormía, presuntamente en estado de ebriedad y por equivocación.
La mujer llamó inmediatamente a la policía. Cuando los efectivos llegaron al lugar, el desconocido ya estaba levantado. La denunciante decidió no hacer una presentación formal, por lo que el hombre se retiró del lugar por sus propios medios.