La Justicia autorizó que se concrete la exhumación del cuerpo de Sonia Liliana Garabedian, la mujer de 37 años encontrada sin vida en un descampado en la localidad de Miraflores en diciembre de 2010 y que cuya familia sostiene que fue víctima de asesinato.
El fiscal de la causa Roberto Mazzucco (h) hizo lugar al planteo realizado por Iván Sarquís, el abogado que representa a la querella, llevada adelante por Leonilda Carrizo, mamá de Garabedian. La novedad fue confirmada ayer por fuentes judiciales consultadas por El Ancasti, aunque no trascendió la fecha en la que se concretará la medida judicial.
Tras la exhumación, medida poco habitual en las investigaciones penales en la provincia, se concretará la autopsia o reautopsia, en la que la querella designará un perito de parte, el cual sería un integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que ya había confeccionado un informe pericial en base a lo obrado en el expediente. Un médico del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) será el designado para efectuar la pericia oficial.
La exhumación judicial es un procedimiento empleado con más frecuencia, cuando existen sospechas de una muerte violenta.
Esta medida fue tomada por la Justicia en el resonante caso de la muerte de la joven porteña Ángeles Rawson, asesinada el 10 de junio de 2013. Dos meses después del homicidio, la Justicia ordenó la reautopsia ante las dudas que había dejado el primer informe médico, en el que se señalaba que la joven había muerto "compactada" por un camión de la basura. Una junta médica determinó que el deceso había sido por "asfixia".
En el caso Garabedian, la pericia oficial indicó, en su última conclusión, que no es posible determinar "con exactitud las causas fehacientes de la muerte". En tanto que en la autopsia original se había señalado que la causa del deceso había sido "muerte por inanición y deshidratación severa".
En la pericia de parte, efectuada por el EAAF, se había expresado que Garabedian había fallecido asfixiada por un lazo.
Fotografías
Por otro lado, trascendió que en el expediente fueron incorporadas fotografías realizadas en el lugar del hecho por personal de la División Homicidios de la Policía de la provincia y las cuales no habían sido solicitadas con anterioridad por los investigadores.