La jueza de la Cámara Penal Nº3, Patricia Olmi, condenó ayer a Pedro Pereyra a la pena de 3 años de prisión en suspenso tras encontrarlo culpable del delito de lesiones graves agravadas por el vínculo. El joven de 18 años decidió declarar y aseguró que su padre siempre lo golpeaba y que el día del hecho el denunciante se habría burlado de él. El fiscal Rubén Carrizo pidió que la pena de 3 años sea de prisión efectiva. El defensor, que sea absuelto por el beneficio de la duda.
Durante el debate declararon el padre del imputado y denunciante, un médico que fue testigo del hecho y también la hermana de Pereyra. El padre, Adrián Pereyra, ratificó que el 21 de septiembre del año pasado, y mientras él se encontraba al cuidado de su hijo, éste habría comenzado a golpearlo al punto de ensañarse y seguir pegándole en el piso.
El acusado también habló y aseguró que aquel día estaba con su padre, porque su madre debió viajar ya que su abuela estaba enferma. El problema se habría dado porque su padre amenazó con llamar a su madre, situación que lo habría puesto nervioso y por eso lo golpeó. No obstante, aclaró que la relación nunca había sido buena y que muchas veces su padre lo habría golpeado a él.
La hermana del acusado, en tanto, ratificó el abandono de su padre y aseguró que también la habría golpeado a ella en reiteradas oportunidades.
Durante los alegatos, el fiscal Carrizo mantuvo la acusación ya que no podía negarse el delito que se había cometido ni justificar su accionar con el posible resentimiento que tuviera el joven con su progenitor. Además, sumó que Pereyra no habría mostrado arrepentimiento durante su alocución. Por esto solicitó la pena de años de prisión.
Desde la defensa se apeló a que el formador de ese joven y responsable era su padre. Además, pidieron que se tenga en cuenta que, más allá de que el joven tuviera 18 años, se trata de una personalidad en formación, casi un adolescente. Por esto se solicitó que sea absuelto.