Se lo conoce como "cucurucho" o "cartucho". Lo cierto es que es un remedio casero y que tiene una sola finalidad: aliviar el dolor de oídos.
El remedio consiste en hacer un cono con un papel de diario y en la punta aguda, con apenas una abertura, será por donde saldrá el aire hacia el oído. Posteriormente se le prende fuego en la parte superior y se lo mantiene erguido para que el fuego consuma hasta la mitad del cono. Acto seguido se retira el cono y se lo apaga.
Este método es considerado altamente efectivo pero también cuestionado al ser considero "peligroso" por el riesgo de quemaduras, hasta el "retraso en el diagnóstico", según consignan páginas especializadas.