Un total de 31 allanamientos en forma simultánea fueron realizados ayer en viviendas de los empleados de la Unidad Judicial Nº 1. Los procedimiento se llevaron a cabo por solicitud del fiscal Roberto Mazzucco y ordenados por el juez de Control de Garantías, Ramón Porfirio Acuña, en base a una denuncia por el robo de celulares. Los resultados fueron negativos ya que, según señaló el fiscal, la información se filtró y los dueños de las viviendas a allanar ya estaban avisados. Esta situación será investigada.
La medida de allanar las propiedades se tomó tras la denuncia realizada por el mismo delegado de la Unidad Judicial Nº 1 ante la desaparición de 5 celulares de alta gama y una cámara de fotos que habían sido recuperados tras un robo ocurrido en un local céntrico de calle San Martín.
Al parecer, el dueño del local había solicitado la entrega de esos secuestros y ante el faltante el Delegado realizó la denuncia.
Si bien los allanamientos se llevarían a cabo en una hora determinada, debieron dilatarse después de que sorpresivamente el Juzgado de Control de Garantías Nº 2 se inhibiera. Ante tal decisión, el fiscal solicitó la medida al juez Acuña quien firmó los procedimientos. que se iniciaron pasadas las 12 de ayer y se extendieron hasta las 15. Un total de 100 policías del Departamento de Investigaciones de la Policía llevaron a cabo los procedimientos.
Si bien los allanamientos dieron negativo, el fiscal enviará una copia de lo actuado a la Secretaría de Sumario de la Corte y en paralelo investigará la filtración de información.
Malestar
Tras darse a conocer por los medios la noticia de los allanamientos varios empleados judiciales evidenció su malestar a través de las redes sociales. La mayoría calificó como arbitraria a la medida. En tanto que, la sociedad en general brindó opiniones a favor del accionar de la Justicia.
Tres sumariantes exonerados
El ojo puesto en los sumariantes de las Unidades Judiciales viene desde hace varios meses ya que se registraron varios hechos delictivo en donde se vieron involucrados agentes de esta área del Poder Judicial. A tal punto que la Corte ya exoneró a tres sumariantes. Fue a través de la Secretaría de Sumarios que el máximo tribunal exoneró a los sumariantes que fueron imputados. Los tres empleados de las distintas unidades judiciales que perdieron sus empleos por cometer delitos son de apellidos Acevedo, Ogas y Quiroga.
Acevedo robó un arma. Ogas una carlitera, una freidora, una panchera y una lomitera y Quiroga máquinas agrícolas que luego revendía.