En la sala de debates de la Cámara en lo Criminal de Tercera Nominación comenzaron a juzgar ayer a Héctor Gabriel Vargas, el único acusado por el robo doblemente agravado al Obispado de la Diócesis de Catamarca. Las principales víctimas, los curas Julio Quiroga Del Pino y Nicolás Orquera confirmaron que fueron amordazados y atados de pies y manos, pero no pudieron reconocer a los autores. Los principales testigos no asistieron al debate, mientras que el acusado Vargas decidió no declarar.
Tanto Del Pino como Orquera contaron lo sucedido al juez Jorge Rolando Palacios durante la siesta del 27 de septiembre de 2012, cuando los delincuentes se llevaron del edificio ubicado en San Martín 655 más de 60 mil pesos producto de la recaudación de la colecta "Más por menos”. Los curas confirmaron que no pudieron verles las caras a los asaltantes porque la habitación estaba en penumbras, pero que lograron escuchar, al menos, tres voces. Asimismo, mencionaron que más allá de lo violento de la situación, ninguno fue muy agresivo con ellos.
También reconocieron el croquis del edificio, único elemento incriminatorio hallado en la casa de Vargas, durante un allanamiento realizado casi dos meses después del hecho.
De los testigos citados, el cocinero, un hombre de apellido Toledo, aportó que una de las empleadas llamada Patricia Romero le dijo dos meses antes que sabía que alguien entraría a robar. Un empleado de Obras Públicas que estaba trabajando en la casa parroquial, en tanto, describió haber visto a tres sujetos, pero ninguno coincidiría con las características de Vargas.
Citado por la defensa, un policía de apellido Calderazzi mencionó que fue comisionado a la investigación. Él habría llegado hasta Valle Viejo a la vivienda de un sujeto de apellido Soto, donde supuestamente estarían los elementos robados, pero no se pudo saber si efectivamente se allanó el lugar, generando más incertidumbre en el debate.
La audiencia se reanudará hoy, ocasión en la que el juez Palacios pidió que se lleve a los dos testigos claves del hecho que no habían asistido. Patricia Romero y un sujeto de apellido Ramos serían los únicos que podrían involucrar a Vargas en el hecho.
Probation
Por otra parte, durante la mañana de hoy, en la sala de debates del juzgado correccional Nº1 se realizará una audiencia de probation, solicitada el 5 de diciembre pasado por un caso de homicidio culposo por mala praxis. El médico Hernán Aníbal Ianna deberá tratar de llegar a un acuerdo con la familia de Eugenia Verónica Pihuala, fallecida en junio de 2007.