A tres años de la muerte de Diego Pachao, ocurrida en marzo de 2012, una nueva manifestación se llevará a cabo hoy a las 9.30 en el centro de la ciudad, convocada por su padre Alejandro Pachao, quien manifestó a este diario: "Quiero que se haga justicia; que se esclarezca de una vez por todas el crimen aberrante de mi hijo”.
Consternado ante el nuevo aniversario, el hombre señaló a El Ancasti que espera los resultados de las pericias solicitadas por el fiscal Marcelo Sago, sobre los informes médicos realizados sobre el cuerpo de su hijo que se llevarán a cabo en la vecina provincia de Córdoba. Señaló además que los once efectivos policiales que habrían estado involucrados en los hechos que derivaron en la muerte del joven "ni siquiera fueron pasados a disponibilidad”, al tiempo que acusó a los fiscales intervinientes de "dilatar los tiempos judiciales como si tratasen de proteger a los policías”.
La muerte de Pachao ocurrió el 11 de marzo de 2012 tras haber estado arrestado 15 horas en la comisaría Séptima -tras un confuso episodio en zona norte-, ahí se descompuso y fue llevado al hospital San Juan Bautista, donde murió más tarde. En octubre de 2014, Alberto Furque, abogado querellante de los padres de Pachao, presentó un escrito en Fiscalía solicitando que los policías involucrados en el caso sean imputados por "tortura".
En el encabezado del escrito el querellante pidió un nuevo dictamen de determinación de los hechos aseverando que "fue privado de su libertad en forma ilegítima". "Está probado que llegó caminando al lugar donde fue privado de su libertad (...), la muerte de la víctima fue consecuencia directa de los golpes recibidos en la dependencia policial".
Actualmente están imputados por homicidio preterintencional los hermanos Leiva y ocho policías por "vejaciones" e "incumplimiento de los deberes de funcionario público". Pachao pide que los policías de la comisaría Séptima sean imputados por el homicidio de su hijo.