Los tres patovicas que habían sido apresados el domingo por la muerte de un comerciante que fue golpeado cuando lo retiraban por la fuerza de un local bailable de la localidad bonaerense de Luján recuperaron ayer la libertad por disposición de la Justicia de Garantías.
Fuentes judiciales informaron a Télam que los custodios sospechosos, uno de 21 años y dos de 37, se negaron ayer a declarar en sus indagatorias ante la fiscal de la causa, Alejandra Rodríguez, quien luego de esa diligencia pidió que quedaran detenidos formalmente como coautores del delito de "homicidio en riña" en perjuicio de Leonardo Miguel Prim (43).
Sin embargo, el juez de Garantías 2 del Departamento Judicial Mercedes, Facundo Oliva, no hizo lugar al requerimiento de la fiscal por falta de pruebas y dispuso que los tres patovicas recuperen la libertad, medida que va a ser apelada por la fiscal Rodríguez, dijeron los informantes.
Si bien los voceros consultados no dieron detalles sobre los fundamentos del fallo del juez, estiman que la decisión se basó principalmente en que el informe preliminar de la autopsia al cuerpo de Prim no pudo determina la mecánica de la muerte.
Según las fuentes, los forenses de la Morgue Judicial de Mercedes con sede en General Rodríguez establecieron que las lesiones por golpes que presentaba la víctima no tenían entidad suficiente para provocarle el deceso.
Y si bien los pesquisas aguardan el informe final de los peritos y los estudios complementarios a la autopsia, un vocero con acceso al expediente dijo a Télam que el caso se asemeja a lo ocurrido con Matías Bragagnolo, el adolescente que murió en 2006 luego de haber sido golpeado por una patota en el barrio porteño de Palermo y que luego se estableció que falleció de manera "súbita" a causa de "una concatenación de hechos".
La muerte de Prim se registró a la madrugada del domingo, a la salida de la disco "Kalahari", ubicado en San Martín 546, frente a la Plaza Colón y al lado de la Municipalidad de Luján, en la zona oeste de la provincia de Buenos Aires.