Con nueve policías, un médico y dos jóvenes imputados, la investigación por la muerte de Diego Pachao fue enviada a juicio por los fiscales Marcelo Sago y Miguel Mauvecin. En 2012 la causa ya había sido concluida y enviada al Juzgado de Control de Garantías para enviarla a debate, pero una serie de presentaciones y planteos judiciales esgrimidos por las partes demoró el proceso y el expediente volvió a los fiscales. Hoy finalmente la causa ya pisó la etapa final.
El caso Pachao fue uno de los casos más resonantes de los últimos años, ya que la muerte del joven trajo aparejada la denominada revuelta de Parque América, en la que hubo un feroz ataque a la comisaría Séptima. Fue una madrugada que dejó varias heridos, daños en automóviles y destacamentos policiales en el norte.
Según la información a la que accedió este diario y en base a la investigación realizada por los fiscales, Diego Pachao falleció el 14 de marzo de 2012 en el hospital San Juan Bautista. El joven había sido trasladado al hospital en estado grave desde la Comisaría Séptima, en donde había sufrido una golpiza.
En la pesquisa los investigadores reconstruyeron los pasos previos del joven antes de ingresar a la comisaría, el durante y el después. En base a esa investigación, el joven de 20 años había sido aprehendido junto a un amigo por policías de la comisaría Séptima el domingo 11 a la mañana, luego de que supuestamente intervinieran en una pelea.
Fue alojado en el calabozo de la comisaría situada en el barrio Parque América y con el correr de las horas su estado de salud habría empeorado. Si bien los compañeros de celda le habrían solicitado a los policías que ayudaran al joven, los efectivos habrían hecho caso omiso a ese pedido.
Fue recién alrededor de la 1 de la madrugada del lunes 12 de marzo que los uniformados llamaron a una ambulancia en la que trasladaron al joven al Hospital San Juan Bautista. Pachao ingresó en estado de coma y así se mantuvo hasta el miércoles 14 a la mañana, cuando se produjo su deceso.
Los imputados
Tras la muerte de Pachao la causa pasó por distintos fiscales. Los fiscales Javier Herrera y Sebastián Lípari en ese momento de la Unidad Fiscal de Delitos Correccionales. Después estuvo en manos del fiscal Víctor Figueroa de la Unidad Fiscal Criminal y finalmente recaló en la Unidad Fiscal de Delitos Especiales a cargo de Marcelo Sago y Miguel Mauvecin.
La investigación se centró tanto en el antes como durante el arresto del joven. Así tras el deceso de Pachao se ordenó el arresto de los hermanos Darío y Lucas Leiva, con quienes el joven y su amigo pelearon y por lo que fueron arrestados ese domingo a la mañana. Ambos sujetos, según la investigación, habrían sido los autores de los golpes que le provocaron la muerte a Pachao. Ambos fueron imputados por el delito de homicidio preterintencional. En tanto la pesquisa continuó en determinar la responsabilidad de los policías de la Séptima, como la del médico de policía que revisó a Pachao antes de ingresar arrestado.
Son en total nueve los policías imputados por los delitos de vejaciones e incumplimiento de los deberes de funcionario público. A su vez, el médico policial también fue imputado y enviado a juicio por la figura de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Responsables
Pelea
Darío y Lucas Leiva, con quienes Pachao y su
amigo habrían peleado, serían los autores de los golpes que le provocaron la
muerte después.
Nueve Policías
Gustavo Bulacio, Ramón Quevedo, Pedro Moya,
Ricardo Barrera, Guadalupe Acevedo, Ricardo Varela, Jorge Montivero, José
Sotomayor y Claudio Nieva.
El médico de
policía
Duilio Gallo Canciani quien fue imputado ya
que emitió un certificado médico con un diagnóstico que no se condecía con la
gravedad del estado de salud de Pachao.
El entonces jefe de
la comisaría séptima, Rafael Méndez, también había estado imputado como el
resto de sus colegas, pero fue sobreseeído al determinarse que no estuvo en la
comisaría.
El día de la "revuelta"
La muerte del joven Diego Pachao provocó la
ira en el norte de la ciudad. En la madrugada del 15 de marzo centenares de
personas apedrearon y quemaron dos destacamentos policiales y la comisaría
Séptima.
Encapuchados, dispuestos a todo, la mayoría
adolescentes y menores, arrojaron piedras, bombas molotov y hasta habrían
existido disparos de arma de fuego contra las instituciones policiales. El
episodio dejó de un saldo de al menos 20 heridos, en su totalidad efectivos de
la Policía, un vehículo quemado y un destacamento policial totalmente dañado.
Por el hecho hubo alrededor de 8 personas
arrestadas y todas fueron imputadas por el delito de "daño
calificado". La Justicia también había detenido a Sergio Herrera (ex
funcionario del FCS), pero después se ordenó su sobreseimiento ya que se
entendió que no existían elementos que acreditaran su participación en los
hechos. Herrera fue involucrado por testimonios del puntero político "El
Payo" Rosales, quien había declarado que el ex funcionario público junto a
otras personas le ofreció trabajo y dinero para que lleve a cabo una revuelta
que presuntamente incluía quemar la comisaría.