Uno de los testigos que observó el trágico accidente protagonizado por Ariel Sosa (34), el joven imputado por las muertes de dos jóvenes tras un accidente de tránsito en la Ruta 1, asegura que aquél se conducía imprudentemente a gran velocidad.
Desde aquellos días Sosa fue trasladado a la dependencia policial donde aún está detenido y de la cual no se conocen mayores datos, para evitar que familiares de las víctimas realicen disturbios.
El joven, de 28 años, de apellido López, regresaba ese día con su novia, de 20, de un espectáculo bailable, y fue uno de los primeros automovilistas que llamó a la ambulancia y asistió a los dos jóvenes malheridos.
"El auto Ford Focus quedó destrozado, y cuando yo voy a ayudarlos, para ver cómo estaban, veo el tablero y marcaba 150 kilómetros por hora, como el último registro de la velocidad”, contó en diálogo con El Ancasti.
Sosa está acusado del delito de "homicidio culposo doblemente agravado, por la conducción imprudente y por el número de víctimas", de acuerdo con lo dispuesto por el fiscal Javier Herrera, quien puso al joven en conocimiento de su imputación.
Sosa permanece detenido desde el momento del accidente que le costara la vida a las jóvenes Micaela Toloza y Georgina García, ambas de 19 años.