En diciembre de 2009, indignados por la muerte de un pequeño de 3 años, los vecinos de la localidad de Polcos, en el departamento Valle Viejo, y de San Antonio, en Fray Mamerto Esquiú, decidieron realizar ayer un piquete cortando la circulación de vehículos en la ruta provincial 41, para solicitar que las autoridades tapen completamente el cauce del "canal de la muerte".
El trazado, que va desde Las Pirquitas hasta las colonias de productores en el departamento Capayán, ya en ese momento había sido escenario de numerosas muertes, en particular de niños pequeños y que, sobre todo, ocurrieron en el tramo en el que el canal pasa por Fray Mamerto Esquiú y Valle Viejo.
"Nosotros queremos que el intendente, o los intendentes de Valle Viejo y de Fray Mamerto Esquiú, se dignen a hacer algo por lo que sufrimos. Hace 10 días que se murió mi sobrino que se cayó al canal, y nadie hace nada, queremos que nos respeten como personas", decía a El Ancasti Adriana Zárate, tía del pequeño Benjamín Perea que murió tras caer al cauce del canal.
"Una vez, en una reunión, las autoridades de Valle Viejo nos dijeron que no podían ser niñeros. Es indignante que nos den esa respuesta. Nosotros tenemos que vivir tranquilos, porque así como está el canal todos los días tenemos la intranquilidad de no saber si se nos va a morir uno de los hijos", dijeron las madres en el piquete en diálogo con la prensa.