Un turista salteño murió mientras un empleado de un hotel alojamiento resultó herido de gravedad al ser baleados en dos hechos de inseguridad ocurridos con pocas horas de diferencia en el ámbito de la ciudad de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero.
Al turista lo balearon, aparentemente en un intento de asalto ocurrido el viernes a la noche mientras caminaba por la ciudad, en tanto que el empleado fue malherido de la misma forma durante un asalto ocurrido en un hotel situado en las afueras de la turística localidad.
El primero y más serios de los hechos se produjo el viernes cerca de las 23.00 y tuvo como víctima a Ricardo Castillo, un turista oriundo de Salta capital, que había llegado por la mañana a la ciudad termal. Castillo, después de cenar, salió a caminar por las calles de la ciudad y cuando recorrió unos 50 metros fue abordado por dos desconocidos que descendieron de un automóvil.
Aparentemente, los sujetos le exigieron al turista sus pertenencias, se produjo un forcejeo y Castillo fue herido de dos balazos.
Con una herida en el abdomen y otra en el pecho, el turista caminó de regreso al hotel, se encontró con sus compañeros, les dijo: "Me balearon" y enseguida se desplomó.
El hombre fue trasladado al hospital local, donde los médicos no pudieron salvarle la vida.
Según la información difundida por el diario El Liberal, la Policía contaba con el dato de algunos testigos que señalaron que los asesinos se movilizaron en un Fiat Siena de color blanco.
El otro hecho violento de inseguridad se produjo ayer sábado alrededor de las 5.40 en la localidad de La Curva, a unos dos kilómetros de Río Hondo, donde un empleado de 25 años, llamado Renzo Leguizamón, fue baleado por cuatro delincuentes que entraron a robar en el hotel alojamiento en el que trabajaba.
Todo se inició cuando una mujer se acercó a la ventanilla del hotel y preguntó a Leguizamón si había alguna habitación disponible y el empleado le contestó que no.
La mujer se retiró y enseguida aparecieron dos hombres que se introdujeron en la cabina de recepción. Los delincuentes le pegaron un culatazo en la cabeza al empleado, para luego efectuarle un disparo en el abdomen.Tras la agresión, los delincuentes se apoderaron de la recaudación de la caja, una suma aproximadamente a los 500 pesos, un parlante y las bebidas que había en recepción del motel.