Pereyra falleció producto de una paro cardiorespiratorio, causado por un politraumatismo de cráneo que sufrió el pasado 23 de junio cuando fue atropellado en la ciudad de Andalgalá.
En el día fatídico, el hombre regresaba de su trabajo en bicicleta, cuando fue embestido por un taxi impactando su cabeza con el parabrisas. Por la magnitud de las heridas, fue trasladado hasta el hospital San Juan Bautista, donde permaneció en terapia intensiva hasta ayer que falleció.