miércoles 8 de abril de 2026
lo admitió un comerciante de la zona norte

"Me robaron cincuenta veces en el local desde hace cinco años"

En el último hecho registrado en el local, la Policía jamás llegó porque la comisaría se encuentra sin teléfono.

Por Redacción El Ancasti
Un comerciante de la zona norte sufrió medio centenar de robos en su local, en los últimos 5 años. En el último robo encerró en el baño del local a la ladrona, a la espera de la Policía, que no respondió a sus llamados. 

El episodio que desató el enojo de Alejandro Fernández, dueño del "Poli rubro Ale", fue el intento de robo ocurrido el miércoles pasado. Una joven intentó robar, junto a su novio, ropa del local y terminó arrestada en la comisaría. Tras ser sorprendida por los propietarios del comercio, quienes la entregaron a la Policía, luego de mantenerla encerrada al baño, ante la demora de los uniformados.

La joven, de apellido Delgado, fue sorprendida sustrayendo prendas de vestir del local comercial ubicado en el barrio Virgen Morenita. Una empleada la vio con el botín, junto a su novio. Luego de esperar a la Policía por más de media hora, la ladrona fue trasladada a la comisaría.

"Ese robo fue la gota que derramó el vaso. Me robaron 50 veces en el local desde hace cinco años. Más allá del promedio que puede ser poco, de 10 robos por año, el problema es que es una constante. Y te llena de bronca. Vivís a merced de los delincuentes", contó Fernández.

"Lo que más bronca te da es que estuvimos llamando reiteradamente a la Policía, para que venga y arreste a la novia del ladrón, que ya es conocido en la zona por sus robos. Ahí nos damos cuenta de que el teléfono de la comisaría Octava no funciona, y nosotros tuvimos que ir a buscar a los policías motorizados, para que arresten a la ladrona", concluyó el comerciante.

 

 Amenazas tras el último robo

Luego del último intento robo, ocurrido el miércoles pasado, el comerciante y la empleada que descubrió in fraganti a los ladrones, debieron soportar las amenazas de los malvivientes en el comercio y en sus domicilios particulares. 

"Nos dijeron que nos iban a quemar el local. Que iban a venir con sus conocidos y nos iban a romper el comercio.
 
Incluso a mi empleada la fueron a amenazar a su domicilio, donde vive con sus hijos", relató el comerciante. 

"Le dijeron que le iban a prender fuego a la casa. Y ella, entre sus once hijos, tiene a uno de ellos que sufre una discapacidad. Una cosa de locos. Incluso, en el momento del robo, los dos ladrones le pidieron que sea cómplice, y como ella se negó, le prometieron hacerle la vida imposible", comentó Fernández.

 

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