El Tribunal Oral en lo Criminal Federal condenó ayer a Mauricio Rafael Rivero a la pena de tres años de prisión en suspenso, mientras que a su hermano Sergio David Rivero lo absolvió por el beneficio de la duda.
En el dictamen se especificó el cambio de acusación contra Mauricio, quien llegaba a la instancia de juicio imputado de tenencia de estupefacientes para fines de comercialización, pero que ayer fue hallado culpable de manera unánime de tenencia simple, un delito menor.
El debate se había reanudado en el edificio de San Martín y Sarmiento con la declaración de un policía de apellido Barrientos, quien estuvo presente en el operativo realizado el 15 de diciembre de 2006.
Luego llegó el tiempo de los alegatos en los que el fiscal Víctor Monti había pedido condena de cuatro años de prisión para ambos, endilgándoles el delito de tenencia para comercialización o distribución, infracción que según la ley de estupefacientes en su artículo 5 c) castiga con reclusión de cuatro a quince años.
Por su parte, el defensor Fernando Contreras reconoció que Mauricio Rivero es consumidor de marihuana, aunque desechó totalmente los cargos como supuesto vendedor o distribuidor. Pidió para él la pena mínima, en tanto que para Sergio la absolución.
Al momento de la última palabra, Mauricio indicó ser consumidor, pero no así vendedor. Por su parte, Sergio pidió una oportunidad para ambos y dijo que nunca se drogó y que esto le cayó de arriba.
Los hermanos Rivero habían sido sorprendidos en diciembre de 2006 en su domicilio de Caseros casi Federico Argerich con bochitasy porros distribuidos en todo el inmueble y cuya cantidad ascendía a los 36 gramos de marihuana.