Enrique Henzi Basso, un teniente coronel retirado del Ejército, es el primer imputado que tiene la causa abierta por la Justicia Federal de Catamarca para investigar la suerte de Nelly Yolanda Borda, una joven estudiante que fue secuestrada y desaparecida forzosamente en enero de 1977.
Así lo dispuso el juez federal Ricardo Antonio Moreno, quien inicialmente había citado a Basso en calidad de testigo, pero que luego hizo lugar a un pedido de imputación que efectuó el fiscal federal subrogante, Rafael Vehils Ruiz, para quien Basso tiene presunta responsabilidad en los hechos bajo investigación.
La causa por la desaparición de Yoli Borda cuenta ya con la querella particular que ejercen las hermanas de la víctima, Dercy y Fresia Borda, quienes son patrocinadas por el abogado Guillermo Díaz Martínez.
A partir de la constitución en querellante la causa tuvo un importante impulso. Ayer declaró como testigo otro ex militar, Hugo René Padovani, pariente de los Borda y actualmente decano de la Facultad de Informática, Ciencias de la Comunicación y Técnicas Especiales de la Universidad de Morón.
El hombre, que al momento de producirse el secuestro de Borda se encontraba prestando servicios en Belén, donde ocurrió el hecho, declaró sobre los efectivos del Ejército y las autoridades castrenses que en esos momentos se encontraban en la ciudad del oeste catamarqueño.
Yolanda Borda, quien estudiaba doctorado en Químico en la UNT, fue secuestrada el 27 de enero de 1977 en su casa familiar de la cabecera de Belén. El secuestro lo realizó un grupo de operaciones integrado por militares y policías, que se la llevaron a pesar de que en el lugar había numerosos testigos.
La imputación a Basso, que ayer se presentó ante el juez, se da porque una hora y media después de producirse el secuestro se presentó con otros uniformados para recibir la denuncia del secuestro, aun cuando nadie se lo había informado. A pesar de la presentación, Basso deberá declarar formalmente como imputado el próximo 26 de agosto.