Aunque se allanó la casa del sospechoso, todavía no hay pruebas para incriminarlo en el hecho. Claudio Sartal, el ex esposo, dijo que la mujer era violenta y que lo golpeaba. Su hijo lo desmiente.
BUENOS AIRES - La Justicia sospecha, al igual que la familia, que el ex marido de la docente asesinada en la localidad bonaerense de Castelar podría haber instigado el crimen, y si bien realizó un allanamiento en la vivienda del hombre, aún no hay pruebas para incriminarlo directamente en el hecho.
En tanto, Claudio Sartal -ex esposo de la docente asesinada- salió a hablar a los medios y señaló que él no tenía nada que ver con el hecho, aunque reconoció que la relación con su ex esposa no atravesaba el mejor momento, pese a que estaban cerca de firmar la sentencia del divorcio.
Ella era nerviosa y violenta, afirmó Sartal, algo que luego fue refutado por la familia de la víctima, que salió al cruce de las acusaciones, en medio del velatorio que realizaron en Morón, para darle el último adiós a la mujer de 39 años.
No obstante, en el procedimiento policial y judicial realizado en la casa de Claudio Tartal, se encontró un revólver calibre 22, que no tenía la documentación reglamentaria, por lo que se le inició una causa por tenencia ilegal de arma de uso civil.
Sartal ahora quedó acusado de portación ilegal de arma de fuego, ya que no contaba con el permiso para tener el arma, cuyo calibre coincide con el utilizado por los dos asesinos, quienes aún no fueron identificados y que habrían actuado como sicarios. Mientras que Mario Pajón, padre de la docente, calificó de psicópata y cínico a su ex yerno, Norma, la madre de la mujer, indicó que ni en los peores sueños pensé esta pesadilla.
Fuentes judiciales informaron que ayer a la mañana la policía allanó la vivienda de Sartal en la calle Passadore 3665, de la localidad bonaerense de San Justo, luego de quedar bajo sospecha por el asesinato de la maestra Andrea Pajón, de 39 años, quien recibió dos disparos en presencia de su hijo de 13.
Los investigadores están detrás de todo dato que pudiera llevar un poco más de claridad al hecho en sí, en especial porque aún no hay pruebas concretas para acusar a Sartal del crimen de su ex esposa.