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Afirman que los mataron por dinero

Se afirma la hipótesis del vínculo entre uno de los empresarios asesinados y una banda de narcos mexicanos que fue desbaratada en junio pasado. Creen que las víctimas estaban en el negocio de los medicamentos truchos. Forza aportó a la campaña.
18 de agosto de 2008 - 00:00
BUENOS AIRES - Los responsables de la investigación del triple crimen de General Rodríguez sospechan que el móvil del sangriento episodio fue una diferencia de dinero de un millón de dólares. También que los sicarios mantuvieron cautivos a los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en un intento de recuperar algo de ese dinero.

La hipótesis, publicada ayer por Clarín, sostiene además que está confirmado que al menos Forza estaba vinculado al negocio de los medicamentos truchos, el que consistía en la compra de mercadería robada y la venta en el mercado legal. En el mismo negocio también se menciona la venta de precursores químicos que son utilizados para la fabricación de drogas sintéticas, como la efedrina.

Los investigadores sospechan que personas vinculadas a la mafia de los medicamentos se contactaron con algunos de los empresarios posteriormente asesinados y le ofrecieron un negocio con grandes dividendos. Concretamente, se cree que los jóvenes asesinados se contactaron con la banda de narcotraficantes mexicanos que fabricaban drogas sintéticas en una casona de Maschwitz, desbaratada en junio pasado. Contactos telefónicos entre un integrante de esa banda y Forza alimentan esa hipótesis. Iceberg

Por su parte, la Ministra de Salud, Graciela Ocaña, afirmó ayer que el caso de los tres empresarios asesinados puede ser la punta del iceberg que permita avanzar contra el negocio de la venta ilegal de medicamentos y advirtió que existen en el país 400 causas abiertas en torno a la mafia de los remedios.

Esta causa puede empezar a ser la punta de un iceberg que nos permita saber por qué están pasando estas cosas, aseveró la titular de la cartera sanitaria, acerca de la investigación que se lleva a cabo sobre el resonante homicidio de los empresarios vinculados al negocio farmacéutico.

Al respecto, Ocaña puntualizó que en la Justicia se acumulan más de 400 denuncias por robo, adulteración y comercialización ilegal de remedios, y señaló que en el juzgado federal de Norberto Oyarbide avanza una de esas investigaciones en las que aparece Seacamp S.A., una de las firmas de Sebastián Forza, uno de los jóvenes asesinados.

Esas causas se iniciaron en los últimos tres años. Una parte importante se sumó este año, en el que le dimos impulso al control del área del Instituto de Medicamentos, de pesquisa, explicó la funcionaria acerca de las iniciativas que encara a fin de evitar fraudes con la venta de medicamentos.

Son causas complejas. Por ahí se está hablando de 500 pastillas que valen 30 mil o 40 mil pesos, pero ¿qué pasa? No hay una estructura para seguir las causas, añadió en ese sentido.

A su vez, Ocaña mencionó que hay droguerías que tienen sanciones del ministerio y que en un momento determinado hay que sacarlas del mercado y suspenderlas.

En el caso de la empresa de Forza, Seacamp, la ministra confirmó que se tomó la resolución de sacarla del registro, es decir que no exista más como droguería.
Forza aportó a la campaña El Superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, uno de los recaudadores de la campaña presidencial de Cristina Kirchner, confirmó que Sebastián Forza aportó 200 mil pesos en concepto de donación, aunque la viuda del empresario asesinado en el triple crimen de General Rodríguez, Solange Bellone, negó que la familia tenga contactos políticos.

Los que hicieron aportes fueron más de 300, y que se juntaron 15 millones de pesos. Nosotros chequeamos a cada uno de ellos para que no tuviesen ninguna inhibición, esta firma (la de Forza) no presentaba ninguna y se aceptó la donación de buena fe, señaló el superintendente de Servicios de Salud.

Capaccioli mencionó que los cheques cobrados fueron cuatro con distintas fechas, para luego precisar que hicieron un recibo de 200 mil pesos y el último se acreditó el 4 de noviembre pasado.

Sobre el aporte de Forza, titular de la droguería Seacamp S.A., el funcionario insistió en decir que en el momento en que se hizo la donación, esta empresa no tenía ninguna inhibición, porque los cheques eran lícitos.De la viuda

En tanto, la viuda del empresario asesinado, Solange Bellone, negó saber algo con respecto a dicho aporte para la campaña presidencial del partido oficialista y aseguró no tener contactos con políticos.

Sebastián hacía más de 17 años que trabajaba con los medicamentos. Él sabía tanto lo bueno como lo malo. Sabía cómo se hacían adulteraciones y muchas veces lo consultaba gente para que lo asesorara, y él lo hacía de onda, pero nada más, indicó.

Por último, la viuda del empresario dijo: Yo quiero creer que sé quién es Sebastián, porque si realmente era lo que se está diciendo, yo no lo conocía.
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